EL Observador

11:37 hrs. Viernes 07 de octubre de 2011 Tania Cabezas Izuck

Un voluntariado que aún no es valorado

El 30 de junio de 1851, nació el Cuerpo de Bomberos de Valparaíso, decisión que se adoptó luego de que un voraz incendio acabara con gran parte del casco histórico de la ciudad. Esto porque durante años las antiguas estructuras de Valparaíso eran consumidas rápidamente, destruyendo cuadras completas por la rápida propagación del fuego y la falta de un cuerpo de bomberos para combatir los incendios. A partir de este año se crearon cuatro compañías, dos de ellas de agua y otras dos implementadas con ganchos, hachas y escaleras, denominadas Nº 1 "La Unión" y otra "Guardia de la Propiedad", con el fin de resguardar la seguridad e integridad de las personas damnificadas en los siniestros.

Esta labor comenzó a crecer y con ello a integrarse un mayor número de personas de todas las edades, profesiones y oficios, con el fin de ayudar y no sólo a combatir incendios, sino también asistiendo a rescates, ya sea de personas como de animales y hoy en día son un ente muy importante, sobre todo cuando acontecen accidentes ya que generalmente son los primeros en llegar al lugar de los hechos.

Así, tal como nació en la ciudad de Valparaíso, esta importante entidad se extendió hacia otras ciudades, entre ellas Quillota. El 20 de diciembre de 1902, fue fundada la primera Compañía quillotana, a la cual perteneció Carlos Alberto Silva Fernández. Un hombre que llegó a ser bombero insigne, distinción que pocos voluntarios logran obtener, pero que por su esforzada y comprometida labor, llegó a pertenecer más de 46 años a la compañía, legado que traspasó a su hijo, quien hoy en día es bombero del cuartel de la comuna de La Cruz y que a pesar del dolor de perder a su padre la semana recién pasada, sigue cumpliendo con su labor desinteresada. Y es este el punto importante, que Bomberos es una gran familia a la cual no le importa horarios, cumpleaños o fiestas, sólo le preocupa el bienestar común, sin recibir un sueldo, sino sólo trabajar por el bienestar de todos quienes conformamos este país.

Es para cumplir con esta misión que cada año vemos colectas, rifas u otros recursos que utiliza Bomberos para poder solventar los costos que implican el desgaste de sus trajes, extintores, mangueras, etcétera. Sé que ellos no quieren un sueldo, porque -según dicen-, se perdería la mística y el propósito de cómo trabajan arduamente día a día, pero sí creo que debieran compensarse con que el Gobierno invirtiera en dineros para cada compañía, en camiones aljibes, escaleras, y todo el material que involucra esta noble labor. Creo que como se gasta y se invierte dinero en otras organizaciones, debiera hacerse también con el Cuerpo de Bomberos a nivel nacional.



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