EL Observador

20:25 hrs. Miércoles 17 de julio de 2013 María Felisa Terraza

Alimentación saludable: ¿hacemos las compras adecuadas?

En las grandes cadenas de supermercados se pueden encontrar ofertas de productos de diferentes partes del mundo, con precios exorbitantes y otros al alcance del bolsillo, pero, ¿quién se detiene a leer las rotulaciones de esos alimentos?, y las personas que lo hacen, ¿entienden realmente lo escrito en dichas rotulaciones?

El rotulado de los alimentos nos permite "leer" los componentes y los aditivos que puede contener el producto. En la escuela, en algún ramo le enseñarán a los niños, pero para los adultos es difícil comprender la información, como la grasa total por cada 100 gramos, grasas saturadas, grasas monoinsaturadas, grasas poliinsaturadas, y ahora las famosas grasas trans.

Según la composición química, las grasas se dividen en: grasas saturadas, que son las conocidas "grasas malas", porque favorecen el riesgo de obesidad, alza de colesterol, problemas cardiovasculares que se encuentran en la leche entera, tocino, vienesas, etc. Las grasas insaturadas, son las llamadas "grasas buenas" porque controlan el colesterol malo, generalmente son líquidas y están presentes en los aceites vegetales o en algunos pescados.

Las "grasas trans" son grasas líquidas, que a través de un proceso de hidrogenación obtienen una textura más espesa y sirve para darle un mejor aspecto y conservación a ciertos productos elaborados como pasteles, galletas, margarinas, productos de cóctel o a algunos helados. Su origen es la grasa insaturada, pero a consecuencia del proceso químico funcionan como las grasas saturadas, es decir las "malas", por lo que también causan problemas de circulación y elevan el colesterol malo.

Por lo tanto, al leer con lupa la etiqueta de los productos debemos tener en cuenta lo siguiente: evitar comprar productos que tienen grasas trans o comprar los alimentos que tienen menor proporción; evitar consumir grasas saturadas, como los panes con chicharrones, la leche entera o vienesas, por ejemplo.

Los productos que contienen grasas monoinsaturadas o poliinsaturadas, son los aceites de semillas de girasol, de soja, de pepa de uva y los pescados como jurel, entre otros. Estos productos son muy sanos e incluso el pescado aporta Omega 3, nutriente que no puede fabricar el organismo y que favorece el sistema circulatorio. En cuanto a las carnes, se recomienda consumir ave sin piel o carnes rojas magras como la posta, evitando la carne molida, especialmente las envasadas que contienen altos niveles de grasa.

Es difícil, pero no imposible tratar de comprender la información nutricional de los alimentos, sin embargo es de vital importancia, pues tampoco se trata de no consumir grasas ya que estas son tan necesarias como otros nutrientes para cuidar la salud integral, entonces, la palabra clave es moderación.



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