EL Observador

11:34 hrs. Viernes 07 de octubre de 2011 Francesca Canala Pecchenino

Construyendo la identidad de Quillota

Pareciera ser que cada día que pasa los seres humanos estamos más indolentes ante lo que ocurre a nuestro alrededor. Este nuevo ser humano pasa por la ciudad sin mirar lo que está sucediendo, que esta ciudad se está deteriorando cada día más y pareciera que a nadie le importa, ni a las autoridades, ni a sus habitantes. Cada vez hay más triciclos en las veredas y menos árboles, más cajas y menos escaños. Vemos que los basureros han desaparecido y nadie hace nada, la ciudad se está destruyendo y parece que a nadie le molesta, ni le importa.

El reclamo de la Cámara de Comercio y de los comerciantes, es que se dé cumplimiento a las normas que fija el Estado, tanto en la ocupación como por la preocupación de los espacios públicos, así como a nosotros nos hacen cumplir las normativas, a los habitantes también les deberían hacer cumplir la normativa de respeto por la ciudad.

El año pasado nuestra entidad estuvo trabajando junto al municipio en una reforma de la Ordenanza Municipal, respecto al cuidado y uso de los espacios públicos y dio un resultado muy positivo, pero lamentablemente no fue aprobada porque en el fondo todos teníamos deberes de la ciudad y parece que eso le molestó a alguien y yo me pregunto ¿cómo puede ser eso?

El otro día, estudiando con uno de mis hijos, leí un extracto de un texto que me pareció interesante: "Todas las personas tenemos derechos durante toda la vida, para asegurar nuestros derechos debemos cumplir estos deberes para una mejor vida comunitaria, es importante que las personas participemos activamente en los grupos y en las comunidades en las que pertenecemos, la participación es importante para las instituciones, ya que si sus integrantes participan, las instituciones crecen y se desarrollan y las decisiones tomadas en su interior adquieren mayor valor". Al respecto me pregunto si esto que enseñamos a nuestros hijos es solo un decir, porque en el fondo, no hacemos nada, nadie se involucra y desespera un poco ver cómo la ciudad se deteriora cada vez más.

Los cambios son muy positivos, pero los cambios dentro de una ciudad tienen que ser conversados con todos los actores sociales, la intención es muy buena, pero muchas veces este desarrollo no apunta a todos, tenemos que tener injerencia en los proyectos que se están desarrollando, sino quedan como ideas extranjeras, que no tienen relación con nuestra ciudad. Los comerciantes apoyamos el rescate de la identidad de Quillota, el pedir que estos proyectos que son altamente positivos como la Avenida Condell, el Estadio, la plaza los Ceibos, etc., tomen al ciudadano antiguo como referencia y ya que hay vecinos que son historiadores y que saben de nuestra comuna, hay que rescatar nuestro patrimonio. ¿Cuál es el beneficio? Que seamos diferentes, que Quillota sea única como lo era antes.



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