EL Observador

12:13 hrs. Martes 25 de junio de 2013 Alejandro Pacheco Guzmán

La promesa del regreso del tren a La Calera

Hay que ser franco: el retorno del tren a nuestra provincia se ve cada vez más lejano. Eso se debe principalmente a un problema ideológico por parte de los gobernantes, los que creen que los proyectos estatales solo tienen que tener rentabilidad económica y no social, cuestión que en mi opinión es lo más importante.

Desde el año 1994, fecha en que se cerró el recorrido del tren de pasajeros hacia La Calera que muchas personas han iniciado una verdadera lucha para que las autoridades que toman las grandes decisiones desde Santiago escuchen la petición - que a veces se transforma en ruego- para que se reponga este medio de transporte.

Sin embargo y pese a que ya han pasado más de 18 años desde esa nefasta decisión de dejarnos sin tren, nadie ha hecho aun posible el anhelo de muchos ciudadanos de nuestra zona, que quieren contar nuevamente con este servicio y que por tantos años permitió transportarnos desde nuestras comunas hacia la costa.

Muchos se han comprometido, pero hasta el momento nada. Otros han dicho que no es viable económicamente, ya que los estudios (que hasta el momento nadie ha visto) señalan que no es rentable invertir 600 millones de dólares para que el tren vuelva a nuestra zona, ya que no hay suficientes pasajeros para tamaño esfuerzo. Pero, ¿esto se trata de dinero?

Los metros de las grandes urbes mundiales siempre han trabajado con saldos negativos, ya que se ha comprendido que la rentabilidad social es mucho más importante que perder un par de millones de dólares al año. Por esa razón ciudades como Nueva York tienen estaciones de trenes en lugares de marginalidad y con poco movimiento de personas.

Pero en nuestro país se trabaja con una lógica inversa. Aquí los proyectos deben ser rentables, es decir, deben rendir utilidades para que se puedan materializar. Eso ha hecho que La Calera y la Provincia de Quillota aun se encuentren esperando, sin embargo, en otras zonas del país, especialmente en la Región Metropolitana se gasta dinero en transporte sin que nadie diga nada.

Creo que a muchas personas se nos ha acabado la paciencia. Esperamos que durante este año electoral alguien realmente se comprometa con esta necesidad de contar con un transporte de calidad y no las actuales líneas de microbuses, cuyos choferes creen que llevan ganado en vez de pasajeros. Creo que los ciudadanos de la Provincia de Quillota nos merecemos el mismo sistema que el habitante de Providencia o de Villa Alemana. El tren debe retornar a nuestra zona.



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