EL Observador

14:42 hrs. Viernes 21 de junio de 2013 José Padró Cotroneo

Una Cámara de Comercio dispuesta a ayudar

Sin duda, la presencia del comercio ilegal en las calles de la comuna es un problema que sigue preocupando a nuestro gremio, pues no se trata de comercio ambulante -que es el que funciona con permiso municipal en sectores periféricos- sino que en pleno centro de la comuna con una escasa fiscalización.

Abunda en Villa Alemana la venta de ensaladas sin la debida supervisión de parte de la Autoridad Sanitaria, como sí la poseen los locales establecidos de frutas y verduras. Este tema ha sido tratado y combatido fuertemente a nivel nacional, llegando a establecerse que hay cerca de 450 mil comercios establecidos y 800 mil ilegales.

Si junto con la aplicación de la nueva Ley de Impuesto Específico que quieren aplicar a las grandes empresas -que creo que es un impuesto razonable-, y la implementación de factura electrónica que viene con un sistema que combate la evasión de impuestos, se logrará legalizar la actividad de cientos de personas que se dedican al comercio de manera ilegal y la recaudación sería de miles de millones de pesos.

Este esfuerzo lo hemos conocido con varios ejemplos en nuestra comuna. Personas que se inician como ambulantes y con trabajo y asesoría logran establecerse de a poco. Nosotros siempre estaremos dispuestos a ayudar a cualquier persona que se dedica al comercio informalmente, a que formalice su actividad y lo haga de manera legal. Para ello, las puertas de la Cámara de Comercio estarán siempre abiertas.

Hay herramientas que entrega el Estado para concretar la formalización de alguna actividad que se ejerce de manera ilegal, a través de Sercotec o del Fosis, entre otros programas. Sin embargo, para un gran número de ellos, va ser mucho más fácil ponerse en la intersección de Condell con Valparaíso a vender cualquier cosa, sin pago de arriendo ni patente.

Si la Municipalidad de Villa Alemana está percibiendo importantes recursos por concepto del pago de patentes del comercio, debe entonces proteger al comercio detallista. Si la ciudad quiere crecer debe estar bien reglamentada, y con un comercio establecido en cooperación mutua con el municipio, con trabajo y lo hemos logrado de a poco, pero falta todavía.

Al final, lo que los vecinos quieren es vivir más tranquilos, poder trabajar en nuestra ciudad y que los proyectos importantes, como el edificio consistorial, logren concretarse. Por eso nunca está de más volver a hacer un llamado a todos los comerciantes de Villa Alemana a unirse a la Cámara de Comercio, porque estamos trabajando en conjunto con el Directorio Nacional y estamos en contacto permanente con el Senado. Los necesitamos, no por el pago de cuotas, sino por la fuerza que podremos ejercer si somos más.



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