EL Observador

12:16 hrs. Viernes 17 de mayo de 2013 Gabriel Abarca Armijo

La importancia de los dateros

Llevo más de un año viviendo en La Ligua, y por mi labor periodística, me ha tocado recorrer también las comunas de Cabildo y Petorca en reiteradas ocasiones. Y durante este tiempo, he aprendido que el capital humano que ofrece la provincia más extensa de la región de Valparaíso es tremendo, y en cierta forma me he identificado con la gente y sus problemas. Asimismo, muchas personas me han entregado su incondicional ayuda en mi labor profesional. ¿De qué forma?

Recién comenté que la zona en la que me desenvuelvo es enorme. Por ejemplo, para llegar a Petorca, Alicahue o Chincolco desde La Ligua, se requiere bastante tiempo. Por lo tanto, aquí aparecen los reporteros anónimos o también llamados dateros, tan útiles para quienes debemos salir de la comodidad de la oficina y recorrer enormes distancias para llegar a la noticia, ya que nos mantienen informados de lo que sucede en sus localidades.

Recuerdo que un día lunes me encontraba trabajando en las noticias que había reporteado con anterioridad, cuando sonó mi celular. La persona que me llamó era un viejo conocido que me dio un dato relacionado con la historia de la secta de Antares de la Luz, el tema del momento en aquellos días. Hice llegar esa información al editor y terminó convirtiéndose en un reportaje que nuestro medio llevó en portada.

Otro día, un vecino de La Ligua me llamó para comentarme sobre un accidente ocurrido en carretera y viajó amablemente hasta la oficina para traer la foto que había tomado con su cámara. Desde ese momento, comencé a meditar en la importancia que tienen aquellos dateros, esas personas que sin un doble interés colaboran con la labor periodística entregando información que ayuda a iniciar una investigación mayor.

No es que ellos hagan nuestro trabajo -por ningún motivo-, pero nos entregan una ayuda incalculable, porque aunque quisiéramos no podemos estar en todas partes de manera simultánea, por lo que a través de estas fuentes tenemos acceso a datos que de otra forma se nos harían difícil conseguir.

Lo más destacable de todo es que lo hacen sin esperar algo a cambio, entendiendo que la información oportuna y veraz no es un privilegio, sino un derecho de la ciudadanía, y nos otorgan la confianza para acceder a lo que sus ojos ven. Por eso, agradecemos a los Manuel de Petorca, los Víctor de Cabildo y los Andrés de La Ligua, que día a día aportan con su granito de arena para que podamos entregar la información de lo que ocurre en sus comunas.



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