EL Observador

18:32 hrs. Viernes 25 de enero de 2013 Luis Apablaza Contreras

¿Cuál será la peor empresa de buses interurbanos que llega hasta Valparaíso?

Últimamente me pregunto a menudo con qué servicio de buses interurbanos la he pasado más mal. El dato no es menor, si suelo movilizarme entre las diferentes ciudades de la región deseando mucho más de cada uno de los servicios que llegan hasta Valparaíso.

Entre tantas inquietudes que me asaltan en estas calurosas tardes de calor antes de salir de vacaciones, la primera que se viene a la mente es visitar a mi hermano y a mi padre que viven en Quillota. ¿Viajaré de pie ida y vuelta como la última vez? Hace un par de semanas viniendo de la costa un día domingo quise tomar un Sol del Pacífico en La Calera para devolverme a Aconcagua. Cerca de las 20 horas y con alta temperatura, había más de treinta pasajeros de pie en dicha máquina.

No era la primera vez que ocurre eso. Al menos, yo lo viví desde el año 2005 cuando entré a la universidad y viajaba diariamente entre Quillota y Viña del Mar. ¡Qué recuerdos tan poco agradables! Viajes de pie, algunas veces al lado del conductor. Ni el auxiliar ni el chofer parecen estar preocupados al respecto. Es más, a ellos sólo les interesa apretar al público como sardinas para quizás ganar más dinero.

Entiendo que dicha empresa, como también Dhinos, están mal constituidas desde un principio pues se dicen llamar buses, aunque actúan como micros locales, ya que ganan por boleto cortado. Eso no les da derecho para hacer de los pasajeros un ganado que debe acomodarse como pueda.

Para qué hablar de los precios, que son en extremo caros desde Los Andes y San Felipe hasta Valparaíso. Odio las comparaciones, pero desde Chillán a Concepción sin escalas y por una óptima carretera (110 kilómetros en total en la misma Región del Bío Bío) el pasaje cuesta 2600 pesos aproximadamente. En cambio, para viajar a la capital regional nuestra los costos se disparan hasta llegar a los $ 4500 sólo de ida. Sencillamente, un abuso.

En el caso de los Sol del Pacífico, pasan por Calera, La Cruz y Quillota, llegando incluso después de tres horas al puerto desde San Felipe. Olvídense que si va de pie obtendrá alguna rebaja en el pasaje, paga lo mismo. Lo más llamativo es que si hay asientos disponibles, los guardias los ofrecen como si fuera un privilegio subirse, incluso, en algunos buses que todavía tienen cenicero.

Sobre JM y Pulman Bus, me reservaré todo comentario. Los precios son monumentalmente altos, tanto que la comunidad tiende a pensar que existe colusión. Aquellas máquinas de color naranjo, a veces no traen cinturones de seguridad, otras veces sin auxiliar y con baños malos. La Seremi de Transportes dice que regularmente fiscaliza los viajes aunque la situación no ha cambiado en, al menos, los últimos ocho años.

Aps... sí existe una pequeña gran diferencia hace casi 10 años: las tarifas siguen en alza constantemente. Tampoco se sabe a quién se puede acudir para hacer un reclamo formal y efectivo.



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