EL Observador

13:24 hrs. Viernes 28 de diciembre de 2012 Ricardo Ortiz Calderón

¿Centro de la ciudad o tierra de nadie?

Como hombre del comercio, quiero darles las felicitaciones a las autoridades municipales y también pedirles que en este nuevo período se acuerden de los comerciantes instalados en el centro.

Se debe tener presente que somos una de las fuentes de ocupación permanente más grande, ya que a diferencia del campo, el comercio es un trabajo estable. Siendo así, deberíamos tener un grado de importancia en el pensamiento y en la acción de las autoridades.

Para este próximo año quisiera pedirles a las autoridades que sólo apliquen la ley, que se cumpla. Así como tenemos que cumplirla en aspectos tales como el pago de impuestos y patentes, vemos con sorpresa y con incredulidad que no hay la misma preocupación por el tema, por ejemplo, del comercio ambulante, que es algo eterno. Podrán decirme que es un problema nacional, pero como ciudad tratamos de diferenciarnos, por lo tanto, debemos tener una política diferenciadora en todos los aspectos, no sólo en aquellos que queremos destacar.

El comercio ambulante es un problema para el comerciante establecido en general, aunque nosotros reclamamos poco y dejamos que se sigan dando permisos a cualquiera que lo pida.

Otro tema preocupante es el de los perros callejeros, este es un problema que existe y se mantiene desde hace mucho tiempo. He sabido de ataques de perros hacia las personas y aún así se sigue mirando a un lado. Las organizaciones pro animales piden derechos todo el tiempo, pero también deben tener obligaciones. Además, las sanciones hacia quienes mantienen sus mascotas en las calles son pocas o prácticamente inexistentes, por eso es que cada vez hay más perros callejeros.

El centro de la ciudad es como tierra de nadie, donde cada uno hace lo que se le antoja. Hay bicicletas contra el tránsito, ambulantes por doquier, música a alto volumen...

Tengo la sensación de que hay un descuido de parte de las autoridades, puesto que podría sumarse a esos ejemplos el mal ordenamiento que hay en cuanto al tránsito y qué decir de los cables que cuelgan a la vista de todos o la falta de ornamentación, puesto que casi al terminar las fiestas de fin de año casi no se ve ornamentación municipal en las áreas comerciales, cosa que sí se ve en otras ciudades vecinas. No es necesario que las autoridades lo hagan solas, nosotros también podemos colaborar, pero alguien tiene que dar la pauta para hacerlo.

La idea es que los concejales respalden más a los comerciantes para que la ciudad crezca y hagamos cosas entre todos.



Portadas El Observador


 
 

Casa Matriz
La Concepción 277. Casilla 1 - D.
Quillota, V Región, Chile.