EL Observador

17:35 hrs. Martes 18 de diciembre de 2012 Sabrina Arroyo Weckesser

A tres días del fin del mundo

Como ocurrió hace 12 años, con la llegada del año 2000, el nuevo milenio, la proximidad del 21 de diciembre y el anunciado fin del mundo provoca una ola de inquietud y hasta temor sobre los tiempos que se avecinan.

Durante siglos han sido muchos los que han ido profetizando el fin del mundo, Y evidentemente todos erraron las teorías, pero también estuvieron los que hicieron predicciones menores que se fueron cumpliendo incluso siglos después, algunos de los cuales también predijeron un fin, ¿acertarán esta vez?

No me considero una persona creyente de esta teoría, de hecho mi vida ha seguido su curso normal, sin alterarse en absoluto. A diferencia de otras personas que conozco, no he preparado nada especial para esta fecha que se avecina, ya que mantengo el fuerte pensamiento de que si se produce alguna cosa, debería ser algo bueno.

Alrededor del mundo hay fiestas, conferencias, ceremonias astrales, reuniones de oración y todo lo que uno pueda llegar a imaginar para tener el mejor de los fines del mundo. De hecho, en Ibiza, España, hay un grupo empresarial dedicado a organizar las más divertidas fiestas sobre este tema, que incluyen acertijos mayas, disfraces de héroes y retos para salvar al mundo y junto con eso, espectáculo de luces, rayos láser, simulación de temblores y caída de meteoritos. Mientras tanto, por estos lares se anunció la apertura de un "portal energético", que tendría uno de sus vértices en Olmué y por otra parte, hay quienes anuncian que Quillota sería uno de los lugares que se salvarían de la destrucción.

Según algunos investigadores, los mayas, que poseían el calendario más exacto hasta hace bien poco y que aún nos sorprenden por sus conocimientos, el fin del mundo vendría este 21 de diciembre del 2012, aunque en realidad será el inicio de una nueva era.

Son muchos los profetas, grandes y pequeños, buenos y no tan buenos, que insisten en que el fin del mundo nos está rondando, incluso para muchos científicos de diversas áreas el fin se acerca.

Mientras para unos el fin del mundo es la extinción de la Humanidad, para otros es el ascenso a un nivel superior o un cambio radical en la manera en que vivimos y cuidamos el planeta -creencia a la que me uno por completo- y también están las interpretaciones religiosas de todo tipo.

Me pregunto si en algún momento se detuvieron a pensar en que quién creó el mundo no lo hizo pensando en que se acabaría determinado día o bien, en que los mayas sólo decidieron dejar su calendario en ese momento por una buena razón y no porque las cosas fueran a acabar de repente.

Sin duda, algún día llegará el fin. Todo tiene un final, pero las cosas no se acaban de un día a otro, sino que siguen su curso hasta que, lentamente, dejan de existir.



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