EL Observador

17:26 hrs. Martes 18 de diciembre de 2012 Víctor Delgado Espinoza

Un hospital para todos o la salud en pancartas

Fui testigo de todos los movimientos que realizaron las autoridades para volver a poner sobre la mesa la necesidad de construir un hospital para las provincias de Quillota y Petorca. Por temas laborales estuve ahí. Nadie me lo contó, y si es una parte de la historia, pues bueno, es la que me tocó vivir.

Desde la Gobernación de Quillota generamos un llamado (me incluyo porque fui parte de la organización) a todos los alcaldes y concejales de las provincias de Quillota y Petorca, con el fin de sostener una reunión informativa y de debate respecto a esta necesidad, que se venía postergando por más de diez años.

Por esas cosas de la vida, y como nunca, se aceptó transversalmente realizar esta junta donde la gran mayoría estuvo dispuesto a asistir. Se llevó a cabo en La Ligua.

Izquierda, Derecha y Centro, parlamentarios, alcaldes, concejales, medios de comunicación y representantes del mundo de la salud, nadie faltó con sus puntos de vista.

Todos concordaban que necesitábamos un hospital, el tema era dónde instalarlo. Luego de opiniones, ir y venir, estallidos de argumentos, se llegó a un acuerdo para que éste estuviese instalado en Quillota. Era lógico, por un tema de geografía, tiempo y la mecánica del sistema de salud de emergencia, que busca finalmente que todo vaya en dirección a Viña del Mar -Valparaíso.

Lo importante es que se logró un acuerdo político serio. Petorca aceptó que el Hospital Biprovincial se construyera en Quillota. Hubo polémica, pero no pasó a mayores.

Luego vino la presentación de la inquietud al ministro Mañalich, la recolección de firmas, la donación del terreno, campañas, que mejor en Nogales; no, mejor La Calera, las compensaciones, las reconciliaciones, el desarme de nudos y finalmente la cosa quedó marchando.

Fue ahí donde comenzó a tomar rumbo y a concretarse lo que muchos esperan hace bastantes años: un servicio de salud como corresponde.

Quiero ser claro. Acá no hablo de héroes. No doy nombres porque creo que la unión y las voluntades fueron las protagonistas que dieron vida a uno de los proyectos más importantes que hayamos conocido en el área de salud en ambas provincias.

Hace unos días vino el ministro Mañalich a presentar los alcances del proyecto. Todo iba bien, hasta que apareció un lienzo desplegado por miembros de la Fenats, que en resumen se oponía a un hospital con servicios concesionados, poniendo en jaque la construcción del Biprovincial.

A ellos les cuento que hay un tremendo esfuerzo, de mucho tiempo, de mucha gente. Esfuerzo que va a beneficiar a miles de personas, miles de pacientes. Siempre se dijo que iba a ser un centro de salud bajo la lógica de la concesión. Siempre.

Por temas laborales, estuve ahí, nadie me lo contó. Pero como yo no los vi en la primera parte, les hago saber estos datos, para que la irresponsabilidad política no juegue con la salud de todos nosotros.



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