EL Observador

11:49 hrs. Viernes 30 de noviembre de 2012 José Padró Cotroneo

Los papeles se los lleva el viento

Cuando hay proyectos de inversión que apuntan al desarrollo de una ciudad, aunque estos signifiquen algunos sacrificios por parte de la comunidad durante la ejecución, no hay más que contentarse y armarse de paciencia, pues el sacrificio valdrá siempre la pena.Sin embargo todo tiene su límite y es lo que está ocurriendo con el proyecto de pavimentación de la calle Buenos Aires en el centro de Villa Alemana, en donde cada tramo trabajado ha sido un verdadero dolor de cabeza para vecinos y comerciantes que giran en torno a esta importante arteria.

Hace unos dos meses, a petición de la Cámara de Comercio de Villa Alemana, se desarrolló una reunión entre el Serviu, encargado del proyecto, la empresa contratista, el Municipio como garante y los comerciantes, en la cual se generó un compromiso de parte del organismo estatal y de la empresa ejecutante para terminar los trabajos de calle Buenos Aires, que llevaban semanas de atraso. El plazo comprometido era el 15 de diciembre para la totalidad del proyecto, pero la realidad es que estamos a fines de noviembre y faltan todavía dos a tres cuadras por pavimentar.

Los comerciantes ya no creen en nada; dudan que la Cámara de Comercio pueda hacer algo o que la municipalidad logre acelerar las obras que decaen cada cierto tiempo hasta niveles que desesperarían a cualquiera. Los comerciantes están verdaderamente decepcionados y al parecer la única alternativa posible es la presentación de un recurso de protección.
Tuve la mala experiencia de la pavimentación de mi calle en la comuna de Quilpué. En esa oportunidad se trataba de una cuadra, pero las obras se demoraron tres meses, mientras que físicamente no estuvieron más de catorce días trabajando. Aquí está pasando lo mismo y hay una clara responsabilidad de un organismo estatal que es el Serviu encargado de fiscalizar que el proyecto se ejecute de la mejor manera posible y cumpliendo los plazos fijados.

No se vislumbra ninguna preocupación hacia los comerciantes ni hacia los vecinos que allí habitan y que ni siquiera pueden ingresar sus vehículos. ¿Para qué firmamos papeles si no los cumplen? Es muy difícil que los trabajos estén listos de aquí al 15 de diciembre cuando se acercan las fiestas de fin de año que es una fecha importante de venta para los comerciantes.
Siempre hemos buscado el camino del diálogo para resolver los problemas y no va con nosotros hacer paros o manifestaciones, aunque sí presentar las acciones legales que correspondan para que se determinen responsables.

También se analiza la posibilidad de recurrir a la Gobernación y la Intendencia porque esto es un abuso, pasó todos los límites y se debería multar a la empresa generando recursos que en vez de ir al fisco, deberían estar destinados a indemnizar a los comerciantes que han dejado de vender y percibir importantes ingresos.



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