EL Observador

13:41 hrs. Viernes 16 de noviembre de 2012 Víctor Delgado Espinoza

Apuntes para fortalecer la pequeña minería

Las diferencias de la pequeña minería presente en la Provincia de Petorca y las empresas que explotan minerales con una infraestructura a gran escala en la región son abismantes. Teniendo la posibilidad de recorrer distintas zonas y conocer realidades de gente que trabaja en este rubro, debo reconocer que como país tenemos una deuda tremenda con quienes hacen esfuerzos colosales para tener sustento a partir de esta actividad.

Doy fe que los pirquineros podrían tener, con un poco más de inversión de parte del Estado, un mejor lugar para realizar su trabajo. Existen más de un centenar de piques mineros en las comunas de Cabildo y Petorca, donde pude constatar los difíciles accesos, caminos áridos, la poca señalización, las precarias condiciones que se tiene en temas higiénicos y de alimentación, entre otras. Para qué hablar de seguridad.

Hasta a los organismos fiscalizadores como Sernageomin les es difícil llegar, y cuando llegan, cobran multas o clausuran y terminan (por obligación) con los sueños de emprendedores humildes, muchas veces porque no cuentan con algún requisito que podría ser entregado o facilitado por los gobiernos. O más aún, ocupan un criterio similar para medir y fiscalizar a pequeños y grandes productores.

Tener una mina y explotarla no es algo barato, pero también las autoridades deben conocer las realidades para ayudar a quienes lo necesitan. Para eso necesitamos la voluntad de escuchar de verdad, conocer de verdad y sobre todo, la verdad de la realidad. O sino simplemente no nos llenemos la boca y terminemos de anunciar "el increíble potencial de la pequeña minería".

Si bien es una actividad que ha sido apoyada con la entrega de maquinarias, capacitaciones e implementos de seguridad, sobretodo en este último año, la tarea para entregar a esta actividad la impronta que se merece, es titánica en la Provincia de Petorca.

Como periodista he sido testigo privilegiado de la lucha que se ha dado para instalar el Poder de Compra en la provincia, que significa la instalación de una planta que facilitará el proceso de evaluación y venta del material que entrega el pequeño minero, lo que será más expedito en tiempo y, más importante aún, tendrán un mejor precio en las ventas que ellos realizan.

Esto sería el primer paso de verdad para comenzar a acortar esa brecha que no hace más que eso, segregar y coartar la posibilidad de un desarrollo económico de verdad, que entrega trabajo a los habitantes de sus inmediaciones y que ayuda al crecimiento comunal y provincial desde todo punto de vista.



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