EL Observador

10:08 hrs. Martes 13 de noviembre de 2012 Eduardo Caballero Valdés

Agricultura no tradicional: productos para mercados gourmet

Cuando se piensa en agricultura, lo más probable es que se relacione con el cultivo de productos ya conocidos y de los cuales ya tenemos internalizado su aroma, sabor y color. Sin embargo, algunos agricultores e incluso recolectores, en el caso de frutos nativos, van más allá y se introducen en la "aventura del riesgo" tras la búsqueda de la innovación o la posibilidad de ofrecer nuevos productos que permitan diversificar las materias primas y obtener un mayor margen de ganancia. De esta forma, algunos investigadores y/o empresarios pueden establecer el potencial comercial y tecnológico de dichos cultivos, introduciéndose en el campo de los cultivos "no tradicionales", los que han ido en aumento en los últimos años, debido principalmente a la aparición de apoyo técnico-económico para la innovación desde organismos del Estado, la creación de centros de investigación como CREAS-PUCV que se encargan de potenciar la investigación y la innovación con miras a aplicaciones productivas en el campo de la alimentación y la salud, y a la motivación de emprendedores que se interesan por desarrollar nuevos procesos y productos, perdiendo el miedo a innovar.

Un ejemplo de agricultura de productos no tradicionales es la producción de trufa, un hongo redondeado de color negro violáceo y superficie irregular y rugosa de la familia de las tuberáceas que vive asociado a raíces de árboles como el encino y el roble europeo. Las trufas se producen principalmente en España, Francia e Italia en época de invierno y son reconocidas mundialmente por su exclusivo sabor y aroma intenso, utilizadas ampliamente en gastronomía como aromatizante otorgando características únicas a los platos a nivel gourmet. Además, la escasez de este hongo y su elevado costo de producción y mano de obra para su recolección hacen que su precio alcance altísimos valores, superiores a los US$2.000 el kilo en algunos casos. De estos hechos es que nace la oportunidad de aventurarse para Chile, donde se puede aprovechar el desfase estacional y ofrecer al mercado europeo un producto fresco en temporada de verano. Con esta oportunidad se acepta también un desafío, ya que la producción de este hongo es altamente compleja, debido principalmente a su lento crecimiento, búsqueda de suelos idóneos, establecer y adaptar los árboles con los que el hongo establecerá la asociación e implementar todo en un lugar geográfico donde habitualmente no crece. Sin embargo, en la actualidad ya existen algunas cooperaciones entre academia-empresa-gobierno para el desarrollo de tecnologías que permitan mejorar la producción de cultivos de trufas en Chile, mostrándose como un ejemplo interesante de innovación y asociatividad, lo que se podría extrapolar y potenciar no sólo a este producto, sino que a todas aquellas ideas relacionadas con productos de cultivos "no tradicionales".

En resumen, se debe enfocar esfuerzos, recursos e ideas en la identificación del potencial comercial y tecnológico de cultivos "no tradicionales", estableciendo de esta forma las fortalezas de cada región, como por ejemplo las zonas agrícolas de nuestra región en la Provincia de Petorca, dando así un ejemplo de innovación y cooperación, otorgándole a la agricultura una nueva tendencia y la posibilidad de aprovechar las oportunidades que se presentan en los mercados mundiales.



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