EL Observador

10:44 hrs. Martes 16 de agosto de 2011 Alfonso Sepúlveda

Las viudas de Bielsa

Alfonso Sepúlveda / Ex futbolista profesional

En gran parte, para no decir casi en todo Chile se esperaba que nuestra Selección volviese con la ansiada copa que bastante se había prometido a todo nivel, tanto de directivos, técnicos, jugadores y con la gran confianza de parte de los periodistas deportivos nacionales, que aseguraban que con la calidad de los jugadores nacionales, esta era la gran ocasión. Así, la gente se entusiasmó de tal manera, que hizo cualquier esfuerzo para viajar a la Argentina a apoyar a nuestro equipo.

Qué bonito fue ver por TV a esa marea roja, a la que con tanto cariño, sacrificio y alegría contagiosa, no le importó dormir en cualquier lugar, comer poco y en ocasiones hasta ser tratados de mala forma. Lo único que les interesaba era estar junto a su equipo y gritar las veces que quisieran el Viva Chile. Y como siempre ocurre después de estos desastres deportivos muchas varilladas se apagaron y sólo se comió la pena y la derrota.

Después de la eliminación y el análisis de lo jugado por el equipo, se iniciaron las comparaciones entre el técnico que se fue y el actual, en la manera y forma de parar el equipo en la cancha, en la preparación física, en la motivación al borde de la cancha de ambos técnicos. Es aquí donde pienso que está la gran diferencia, pues Bielsa era motivador y Borghi bastante pasivo, ya que quizás casi todo el plantel, tras muchos años de trabajo con Bielsa necesita permanente recibir motivación durante todo el partido ya que algunos son algo distraídos.

Nada tengo contra Borghi, al contrario, le deseo el mayor de los éxitos, puesto que el suyo es la alegría de todo un país. La experiencia que logre en la preparación previa a las eliminatorias al mundial del 2014 más los trabajos y disciplina ordenada de Bielsa, ya un poco olvidada tal vez, serán elementales para lograr el objetivo, por lo que no hay que caer en un triunfalismo falso como el de aquellos que, sin tristeza ni vergüenza por la eliminación, aparecieron en los programas de farándula cual exitosos ganadores.

Muchos me creerán admirador del argentino, pero creo que inició un trabajo que a la larga varios de los actuales seleccionados nacionales nunca olvidarán, porque todas las enseñanzas y consejos que les entregó fueron sustanciales para que estos futbolistas nunca se sintieran apocados ante cualquier rival.

Dios quiera que todo transcurra en pro de las mejoras necesarias y que podamos jugar en Brasil.



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