Desde la semana pasada, "El Observador" incluye entre sus páginas de martes, una plana dedicada exclusivamente al "desarrollo sustentable", el cuidado del medio ambiente en función a la producción. Hoy por hoy, la manera moderna de tratar los temas que implican al planeta, pero desde nuestro país, ciudad o vecindario.
La idea es aportar con noticias, consejos, opiniones y recomendaciones para entender de mejor manera el concepto y tratar de llevarlo a cabo, desde nuestras distintas posibilidades. El objetivo es entregar herramientas de contenido para tomar conciencia que todos podemos hacer algo y preocuparnos por nuestro planeta, partiendo desde la casa.
La sección es producida con el apoyo de "Producción Limpia", oficina de la Secretaría Regional Ministerial de Economía, expertos en la temática e importantes auspiciadores que creyeron en el proyecto y hacen que este contenido perdure en el tiempo.
El compromiso de "El Observador" con la defensa del medio ambiente, no es nuevo. Desde sus inicios, hace más de cuatro décadas, que el diario se ha preocupado por llevar en sus páginas crónicas alusivas a resguardar bosques, cuidar humedales, creación de áreas verdes e incluso, proteger a las dunas, como se puede apreciar durante los últimos meses en la crónica de Concón.
Pero el ejercicio más interesante fue cuando hace ya varios años, regalamos una semilla de un árbol nativo de Chile con la edición del diario. Correctamente sellada y adosada a una página estaba el sobre que en su interior, además llevaba una completa explicación del futuro, con el tamaño que alcanzaría y su volumen, entre otras informaciones.
Contribuimos con esa magia de la vida, que significa ver el crecimiento desde una pequeña semilla, pero además a que cada familia se comprometiera a sembrar, apostando por la naturaleza y un planeta mejor.
Con la nueva sección que hemos creado, esperamos seguir aportando con el cuidado del medio ambiente, entregando información útil, para que usted tenga también con nuestras páginas, la posibilidad de colocar su granito de arena -desde su casa- por el planeta.