EL Observador

10:29 hrs. Martes 09 de agosto de 2011 Rómulo Betta

Las divisiones inferiores

Rómulo Betta / Ex futbolista profesional

No basta hacer un gran esfuerzo de memoria para recordar que en tiempos anteriores se trabajaba "a pulso" y además no existían las escuelas de fútbol. Personalmente creo que el fútbol no se enseña, uno nace con un don incorporado y luego va aprendiendo técnicas, sin embargo, antes surgían más jugadores profesionales de las divisiones inferiores de los clubes, que ahora que hay escuelas.

Los jóvenes del presente tienen muchas condiciones para hacer cualquier deporte y la mayoría no las aprovecha porque se dejan deslumbrar por la tecnología. Las cosas han cambiado demasiado, ya no existen el compañerismo ni el trabajo de equipo.

La juventud moderna ya no se dedica a los deportes. Creen que lo saben todo, prefieren divertirse y desgraciadamente, algunos, las adicciones. Ya no se espera la tarde para "la pichanga". Es por eso que dedican cierto tiempo de la niñez a jugar a la pelota y después se aburren y se dedican a otra cosa.

Los que trabajan en las divisiones inferiores muchas veces limitan al jugador , dándole instrucciones sobre cómo desempeñarse dentro de la cancha y no se dan cuenta que le están quitando el desarrollo natural. Los grandes jugadores juegan solos, nadie les enseña porque lo llevan en la sangre. También es necesario reconocer que años atrás se podía demostrar lo que uno sabía hacer, porque no había las marcaciones ni la violencia que hay ahora en el fútbol. Uno tenía más espacio para hacer su juego y demostrar sus capacidades.

Como el fútbol se transformó en un negocio, hay muy pocos talentos verdaderos y se ve más destreza física aprendida, donde priman la rapidez, la fuerza y el resultado, de manera que los clubes no producen futbolistas de sus ?canteras?. Sería bueno que cada club trabaje más con las divisiones inferiores. Es entendible que se dé importancia a la Primera División, ya que es allí donde está la competencia y donde está el dinero, pero en el ?semillero? pueden encontrarse jugadores valiosos.

Algo que me gustaría resaltar para concluir, es la falta de formación de los jugadores de fútbol de Primera División. La mayoría de los clubes sólo se preocupan de que el jugador juegue, y olvidan la parte cultural. Ellos son un modelo para la juventud, por lo que deberían aprender a hablar, vestirse bien y a ser personas completas.



Portadas El Observador


 
 

Casa Matriz
La Concepción 277. Casilla 1 - D.
Quillota, V Región, Chile.