EL Observador

7:10 hrs. Miércoles 16 de mayo de 2012 José Ramón Toro Poblete

Microchip y la Ley Obama

José Ramón Toro Poblete / Profesor - Liceo Max Salas Marchán

"Una encuesta del centro Pew dada a conocer el mes pasado mostró que, aunque Obama tiene una pequeña ventaja -49% contra 45%- sobre Mitt Romney entre todos los estadounidenses, el presidente tiene una ventaja de 30 puntos -67% contra 27%- entre los hispanos".

Es en este contexto que me referiré a la Reforma Sanitaria (de Salud) de Obama. Es un contexto político-eleccionario y que está muy lejos de una interpretación teológica.

Según las informaciones, en USA la mayoría de las personas con seguro de salud lo obtienen a través de sus empleadores y hay empleadores que no ofrecen un seguro de salud y las personas que no tienen o pierden un empleo pierden el seguro. También es cierto que, hasta la aprobación de la reforma, las mamografías, anticonceptivos, consultas sobre planificación familiar, pruebas de enfermedades de transmisión sexual y otras medidas de prevención suponían un coste adicional para los pacientes. La ley, ahora, exige a las aseguradoras la cobertura de estos costes, que pasan a ser gratuitos para el paciente. Antes, se rechazaba a los pacientes con preexistencias al contratar un seguro. La reforma prohibirá a partir de 2014 que las compañías aseguradoras rechacen a estas personas y, a cobrarle precios más caros o denegarle determinados servicios por su enfermedad. A partir de 2013, el Gobierno ampliará el presupuesto de aquellas aseguradoras que ofrezcan medicina preventiva a precios más baratos o de forma gratuita; subirá los sueldos de doctores de medicina familiar, unificará los costes de tratamiento a pacientes cuando hospitales, médicos y aseguradoras colaboren para dar una atención más efectiva y aumentará el presupuesto para cubrir a niños de familias sin recursos.
Está claro que los Demócratas están buscando soluciones a un problema muy grave y con consecuencias económicas y están dispuestos a adaptar ideas como la reforma de Mitt Romney (candidato opositor a Obama). Por otro lado, los Republicanos defienden a una ideología centrada en el libre mercado pues, temen cualquier otra idea que represente el principio del "socialismo" donde el Estado gobierna todo.

El punto es que estos debates se han centralizado en la implantación del microchip en los estadounidenses cuyo fin, "aparentemente" es almacenar datos de órdenes médicas, datos de consultas de los pacientes, archivos de análisis estandarizados que permitan la estadística y análisis de datos procedentes de diferentes entornos de datos, registros electrónicos de salud, saber si a la persona le corresponde un médico específico, leer su plan de salud. Obama aprueba la implantación del microchip en EE.UU. como reforma sanitaria para el 2013. El microchip será obligatorio, sin el cual no se podrá tener acceso a los centros de salud.

Esto es lo objetivo. Pero, se le ha dado matices variados donde se piensa en el primer paso para controlar al ser humano; en atraparle de tal modo que sin él nada podrá hacer, donde todos los datos personales y movimientos comerciales quedarían guardados en el sistema.

Los más fundamentalistas ven en todo esto una suerte de profecía haciendo alusión a la marca de la bestia que aparece en los textos del Apocalipsis.

En todo caso, parece exagerado y alarmante este implante y, cabe la pregunta legítima: con esta nueva Ley Sanitaria ¿se pondrá en juego la libertad de la persona? ¿Es tan cierto o hay intereses comerciales de las aseguradoras que pierden utilidades en todo esto? ¿Será una utilización estratégica de la ley con fines electorales?



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