EL Observador

15:36 hrs. Martes 17 de abril de 2012 Sebastián Godoy Rivas

Barras bravas, identidad y expresión

Las barras bravas son un fenómeno social instalado en el fútbol chileno, ejerciendo influencia en el desarrollo del espectáculo y en el desempeño de los propios equipos de fútbol profesional. Estas organizaciones sociales no formales tienen sus matices, existen elementos positivos relativos a las nuevas formas de participación social y a las acciones identitarias para incluir a sectores sociales o territorios. Sin embargo existe un gran matiz negativo, específicamente nos referimos a la violencia (ya sea simbólica como también acciones violentas).

Las "barras bravas" son la expresión de una identidad colectiva mediatizada por la adscripción a un equipo de fútbol, esta situación surge a fines de los años 80 con la "Garra Blanca" y "Los de Abajo". A partir del modelo "santiaguino", se generaron símiles en los diversos clubes de fútbol de Santiago y regiones, en nuestra región tenemos como ejemplo "Los Panzers", "Los del Cerro", "Ultra Kanaria", entre otras barras.

La violencia se constituye en el principal aspecto negativo con el cual las se irrumpe en el espacio público, en los cánticos durante el partido, también en la forma de sacralizar la honra y los logros del equipo que apoyan. Aquella violencia simbólica se transforma en acciones violentas que buscan imponer un poder frente a las otras barras, irrumpir contra las normas sociales y expresar repudio contra el orden social establecido. A fines de los 80 la violencia expresaba resistencia a la dictadura, en los 90 la desigualdad y segregación de la transición, a partir del 2000 la violencia de las barras abandona la demanda socio-política y expresa la lucha de poder para influir en las decisiones de los clubes y del fútbol en general.

Las situaciones de amenazas denunciadas a través la prensa en el último tiempo dan cuenta del poder de influencia de las barras bravas en los clubes, de las relaciones con los dirigentes, también la capacidad comunicacional de las barras (redes sociales de Internet). Este escenario de influencias es contraproducente para el desarrollo del fútbol como recreación e integración social.

Para solucionar este problema se deben realizar modificaciones legales, incluyendo nuevas formas de violencia (simbólica, por ejemplo el racismo en los cánticos), se debe considerar un aumento en las penas a quienes realizan acciones violentas, haciendo corresponsables a los clubes y sociedades anónimas deportivas respecto de los posibles daños a personas y propiedad que realicen las barras.

La prevención requiere realizar un proceso de integración social de los miembros de las barras, formalizándolas como organizaciones sociales, generar espacios de participación y promoción social (elecciones democráticas de representantes y procesos de capacitación para el trabajo), finalmente se deben desarrollar proyectos orientados a la inclusión de las barras tanto con la afición del club como con su territorio.



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