EL Observador

10:41 hrs. Martes 02 de agosto de 2011 Roberto Ravest Calderón

Movilidad social y educación

La pobreza que existe a nivel país y que evidentemente también afecta a la comuna de Quillota, es un tema que requiere de muchos esfuerzos y de una sinergia que se produzca entre diversos actores para poder solucionarse. Creo que los últimos gobiernos han hecho su parte, pero el error ha estado, tal vez, en focalizarse solamente en los sectores más vulnerables.

Todos estos proyectos que tienden a entregar incentivos de algún tipo, ya sean bonos o compensaciones u otras medidas que se adopten para intentar ayudar, se focalizan mucho en los más bajos quintiles, lo cual me parece bien, pero creo hay otros sectores que también necesitan ayuda.

Hemos tenido en los últimos 20 años un crecimiento importante por lo que, a diferencia de otros países, Chile tiene reservas y se han podido enfrentar muy bien las crisis. Entonces pienso que la situación actual debería ir mejorando. ¿De qué manera? Ocupándose de esos sectores con problemas que aún no han sido resueltos, es decir la clase media, que en algún minuto también necesita mayor asistencialidad pero no en términos de "bonos", sino por ejemplo en términos de educación. Pienso que el país está en condiciones de entregar recursos para que las personas de los sectores de clase media tengan la posibilidad de que sus hijos puedan llegar a los estudios superiores sin que esto signifique un endeudamiento personal, ya sea para el futuro profesional o para la familia. Evidentemente esto es algo que ayuda a paliar la pobreza de los sectores más carenciados. La única forma concreta en que uno puede asegurar que las personas pueden mejorar su posición socioeconómica es a través de la educación, la movilidad social depende de ello y los medios para lograrlo existen.

Al decir estudios superiores no hablo sólo de las carreras profesionales, sino también de la educación técnica, que lamentablemente ha sido dejada de lado. Sería bueno si se lograra reforzar este tipo de educación y tener técnicos profesionales, como antes.

Da la sensación que aquí la educación está focalizada en ciertas carreras, quitando valor a los estudios técnicos. Insisto en que dentro o fuera de Chile, las personas con educación técnica o universitaria tendrán muchas más posibilidades que las que no puedan estudiar.



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