EL Observador

12:21 hrs. Martes 06 de marzo de 2012 Regina Brito Jeria

Y usted ¿cuánto se demoró en llevar a sus hijos al colegio?

Partimos con el súper lunes, con nervios, apurados y expectantes de lo que podría ocurrir con los tiempos de traslado dadas las actuales condiciones de tránsito en nuestra ciudad.

Los vecinos de El Sendero -que con el nivel de crecimiento ya parecen una verdadera república independiente dentro de Quillota- enfrentan cortes y cambios constantes de accesos y salidas, debido a la tercera etapa del proyecto Condell, cuyos trabajos se concentran en Avenida Alberdi, entre el pasaje Valencia y calle Nemesio Antúnez, donde han debido hacerse algunos ajustes sobre problemas que van surgiendo en la práctica.

Todos estos cambios tienen largo alcance ya que se afecta no sólo a los residentes de este sector sino a todos quienes entran y salen de Quillota por el acceso sur, hacia la costa o comunas vecinas.

Paralelamente, los amigos del sector entre los paraderos 3 al 5 de 21 de Mayo aún se acostumbran a la bidireccionalidad del tramo desde Serrano al monolito y todos quienes nos dirigimos al centro o pasamos por ahí, sufrimos el atochamiento de los arreglos de calle Prat con O´Higgins.

Habrá quienes se pregunten si es necesario hacer todos los trabajos en paralelo o por qué no está todo listo antes de marzo. Al respecto, primero decir que los tiempos de inicio de obras dependen de la liberación de dineros públicos, lo que no siempre se ajusta a nuestro calendario anual. Segundo, deben hacerse trabajos en paralelo porque corresponden a un mismo proyecto. Tercero, se toman medidas de amortiguamiento: 21 de Mayo no es parte de Condell 3, sin embargo se adelantó su bidireccionalidad (igual iba a convertirse en una calle de doble sentido como parte de Condell 4) para mermar el verdadero cuello de botella producido en las horas peak en calle Merced.

Ayer lunes fue la prueba de fuego e inicialmente las evaluaciones son buenas. A través de Radio "Quillota" advertimos con anticipación acerca de lo aconsejable que era hacer y planificar los recorridos previamente y salir con mayor tiempo desde la casa. Asimismo, hemos hecho un llamado a la paciencia, porque los trabajos serán en beneficio de todos nosotros. Esto es como cuando uno hace ampliaciones o arreglos en la casa. Es molesto correr los muebles y estar lleno de maestros todo el día, pero cuando todo acaba, podemos disfrutar tranquilamente de la obra nueva.

Así que ya lo sabe, levantarse más temprano y medir los tiempos que demora en llegar a su trabajo o colegio, son necesarios para que el resto del tiempo que nos queda no terminemos estresados ni enojados, sino que celebremos el crecimiento y desarrollo de nuestra comuna.



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