EL Observador

11:41 hrs. Viernes 24 de febrero de 2012 Katherine Escalona Mancilla

Los cuestionamientos de la Escuela La Greda y el descontento generalizado de los padres

"Han jugado con nosotros y no se han cumplido los compromisos" es la frase que se repite una y otra vez por los apoderados de la Escuela La Greda, que ya están cansados de tanta gestión sin tener alguna solución concreta a sus peticiones.

Los cuestionamientos de los apoderados volvieron a relucir este martes en la reunión que establecieron los apoderados en la Casa de la Cultura de Puchuncaví con autoridades regionales y locales, donde se dio a conocer el proyecto y los plazos de construcción tanto de la escuela modular como de la definitiva.

El descontento primero es por la escuela modular y resurge la pregunta ¿por qué los niños deben ir a un colegio modular, teniendo un establecimiento aún en buen estado?. La respuesta por parte de los presente fue que el Ministerio de Salud tenía una negación absoluta por la seguridad de los niños ya que ya han sido intoxicados dos veces en el mismo lugar y no se asegura que el hecho vuelva a ocurrir. Pero a pesar de esto, los padres no están de acuerdo porque recalcan que si se han hecho medidas de mitigaciones no se entiende el rotundo NO, siendo que cuando llegan a sus casas se exponen a la misma contaminación.

Entonces, acá se abrió el siguiente cuestionamiento: "qué sacan con mandar a los niños dos kilómetros más allá si vuelven a sus casas y está todo contaminado, esta no es solución", dijo furiosa una de las apoderados presentes.

A estos alegatos se unió un vecino de la localidad de La Greda quien dio información sobre las emisiones contaminantes que enlutan a toda la comuna de Puchuncaví y también a Quintero. "Acá ha existido un estudio de suelo, pero de aire no hay nada concreto aún, el nuevo terreno de la Escuela La Greda queda frente a las chimeneas de Campiche. ¿Quién nos asegura que no habrá contaminación?", recalcó el vecino Eric Bernal.

Estas incertidumbres, dudas y temores, también abrieron la interrogante de que no tienen explicación de por qué sus hijos tienen que estar en una escuela provisoria, cosa que nunca se quiso y que así se hizo ver desde el primer momento. "Nos dijeron que nuestros niños iban a ser cambiados cuando estuviese lista la escuela nueva y eso no va a ser así, hay descontento y no se cumplieron las promesas que desde un principio se hicieron", dijo molesta una mamá.

Cabe destacar que desde el primer episodio contaminante, 23 de marzo, han pasado 11 meses y aún hay descontento en la comunidad frente al problema.



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