EL Observador

12:13 hrs. Martes 10 de enero de 2012 Maurice Le Cerf Aravena

Descubriendo el talento musical de nuestros hijos

¿Ha soñado alguna vez que su hijo es el futuro Messi, Van Gogh o Mozart? Lo más probable que sí, ya que la mayoría de los padres piensan que sus hijos son los mejores y que llegarán muy lejos. Estos sueños son la mayoría de las veces solamente eso, sueños. Pero también es cierto que muchos niños tienen un talento oculto y es tarea de los padres descubrirlo y potenciarlo.

¿Cómo saber qué es lo que más le gusta a su hijo? Se trata que los padres observen con atención para captar qué es lo que más le atrae. No se trata de inscribirlo en cuanta clase de instrumentos musicales, artes o deportes que exista, ello lo confundiría y no le dejaría tiempo para jugar y descansar. Guiar al niño hacia el conocimiento de sus intereses personales, sus destrezas y habilidades es una tarea que requiere tiempo y paciencia.

Algunos consejos para propiciar el conocimiento de habilidades musicales en los niños son exponerlo a música de diferentes géneros y culturas desde los 6 meses; llevarlo a presentaciones artísticas-musicales; cantar y bailar con ellos para estimular y observar sus habilidades musicales; enseñarles diversos instrumentos en fotografías y ver si manifiesta interés en alguno; intentar que conozca los diferentes instrumentos musicales en vivo.

Algunos niños a los 2 ó 3 años de edad presentan mayores cualidades musicales que otros, tales como ritmo, tonos y mayor discriminación de sonidos. Esto se debe a circunstancias personales, cualidades innatas y primeras experiencias. Si a estos niños se les incentiva y se les educa esta sensibilidad, desarrollarán todos sus talentos. Para ello es importante no presionarlo y mostrarse orgulloso de él aunque no sea el primero; organizarle un horario con tiempo libre; si pierde el entusiasmo de pronto, averiguar el por qué antes de retirarlo. Puede haber influido un cambio de profesor o una mala didáctica de enseñanza. No repetirle lo que tiene qué hacer para mejorar ni ser demasiado exigente ya que eso podría ser contraproducente para sus intereses.

Si ve que el niño muestra una especial atención a algunas de las actividades mencionadas, que se divierte realizándolas y que se entretiene bastante en ellas, entonces a partir de los 4 ó 5 años debe ser matriculado en algún conservatorio o centro de estudios musicales. Y si esas clases no se le hacen pesadas, nunca se queja de asistir a ellas, continúa practicando en casa y además se ve entusiasmado, ha dado en el clavo: ese es su talento.

Si además usted y sus profesores ven que se destaca, no dude en incentivarlo para matricularlo cuando salga de enseñanza media en alguna universidad o instituto superior para que sea músico profesional y así dar la dirección ideal al talento musical de su hijo.



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