EL Observador

12:56 hrs. Martes 13 de diciembre de 2011 Andrés Merello Norero

La diferencia entre comerciantes y productores

La llegada de las fiestas navideñas implica un trabajo y una planificación distinta para los productores respecto a los comerciantes, porque las empresas deben analizar e investigar cuáles son los productos que la gente necesita; después viene toda una etapa de desarrollo en materias primas, diseños y fabricación de envases, luego un periodo de negociación con los clientes y en paralelo el proceso de producción. Normalmente los productos para Navidad se preparan de manera distinta a los comerciantes, a partir de los meses de febrero o marzo, puesto que se les debe dar un enfoque decorativo especial, hay que incorporar la tendencia a que los productos sean cada día más sanos y naturales y además se debe ser creativo en innovador a la hora de desarrollar envases con un diseño temático para que además de degustar un caramelo el paquete en sí sea un regalo.

Una de las tendencias del último tiempo es que los colorantes y saborizantes sean naturales, acompañados como lo dije anteriormente, de decoración especial. Por eso el cronograma del productor es distinto al del comerciante, ya que este último pone los productos en sus vitrinas en el último mes o mes y medio previo a la Navidad. Los productores, en cambio, seis o siete meses antes deben estar desarrollando sus productos, visualizando tendencias e incorporando aspectos novedosos. Podríamos decir que se trata de pre-comerciantes ya que el trabajo de meses se ve reflejado al final de año en las vitrinas de los negocios y supermercados.

La Navidad es una fiesta que está enraizada en la tradición chilena, donde el fuerte de ventas es el de los regalos, sin embargo, en el rubro de los caramelos y chocolates la Pascua de Resurrección sigue siendo la fecha preferida para la compra de dichos productos, ya que no olvidemos que esta fiesta gira en torno al caramelo, si bien en Navidad la gente también consume confites, es en "Pascua del conejo" cuando más se adquieren.

Esa es la gran diferencia entre los productores y los comerciantes, la labor de los primeros implica varios meses, un trabajo planificado que implica a muchos trabajadores para la realización de un producto. Por eso para estas fiestas se trabaja mucho, la gente ve los productos terminados en los estantes o vitrinas de los negocios, pero todo eso es el resultado de una labor muy previa para que la calidad y el diseño den como resultado un producto de primer nivel, que es lo que el consumidor merece.



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