EL Observador

11:36 hrs. Martes 19 de julio de 2011 Cecilia Castro M.

Condenas justas para quienes maltratan animales

La justicia acaba de sancionar a un grupo de ocho hombres y mujeres que hace aproximadamente un año sacrificaron despiadadamente, en medio de ritos satánicos, a varios gatos en la ciudad de Villa Alemana. Por más absurdo y anacrónico que suene esto de los ?ritos satánicos?, lo que me sorprende es la pena impuesta por tal brutal amenaza contra la seguridad animal, ya que a estas personas se les castigó con trabajos comunitarios y sólo a uno de ellos se le castigó con 61 días de reclusión nocturna porque tenía antecedentes penales.

La verdad es que este castigo me parece insuficiente porque dudo mucho que para alguien que cree en el poder del diablo y en la existencia de los ritos y sacrificios para agradar al ?Angel del mal?, sea un mayor sufrimiento el tener reclusión nocturna por algunos meses o mucho menos el desarrollar trabajo comunitario.

También tenemos en esta ciudad el horrible asesinato del ahora tristemente famoso perro ?Bombín?, que fue brutalmente masacrado a hachazos talvez porque molestaba a los choferes de colectivos, aunque jamás dañó a nadie. Lamentablemente, ya queda la impresión que la ciudad se está volviendo tristemente famosa por algo tan cruel como el maltrato animal. Debería haber sido esta entonces, la ocasión para revertir la situación y ser un ejemplo de justicia y de penas que sienten un precedente en este tipo de casos.

Es verdad que la pena impuesta a estos jóvenes es un avance, pues demuestra que se está dando cabida dentro de la legislación a temáticas que antes no eran ni siquiera tomadas en cuenta dentro de los tribunales, ya que no existía una preocupación ni una presión ?ambiente? con respecto a la protección de los animales. Pero ahora la situación ha cambiado y ya que se está avanzando en el tema, que sea la ocasión también de imponer sentencias que involucren miedo a las personas que gozan con la tortura de los animales. Es la única manera de que esta situación disminuya, ya que si no les puede pedir que respeten a los seres vivos que los rodean, al menos que se les deje claro que no pueden andar haciendo tonterías como se les ocurra, porque lamentablemente, esto del maltrato animal en la comuna sigue ocurriendo a vista y paciencia de todo el mundo y, mientras no se ejemplifique con una pena correspondiente, estos delitos no dejarán de ocurrir.



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