Innumerables son los problemas que continúa ocasionando la famosa caletera 7, esa que está en la entrada del Sport Club Q, que impide el uso del camino que perfectamente podría ser alternativo a 21 de Mayo, destrabando el terrible cuello de botella que diariamente se vive en esta "avenida" tricomunal.
Desde que nos encerraron a los quillotanos -y sólo a los quillotanos- y nos rodearon de peajes, no hay un sólo día en que no haya molestia, incomodidad e inseguridad. Se instalaron tres peajes que seguro permanecerán eternamente con nosotros y cuando se hicieron las gestiones para evitar su instalación, La Cruz y La Calera se opusieron tan férreamente, que quedaron los tres en Quillota. Increíble.
Y no se trata de un problema sólo de congestión. Recordemos que es la única vía que va hacia el centro de Quillota y al hospital y que cada vez que quieren entrar a la "Ciudad Creada Con Cariño" tienen que pagar, a no ser que el tiempo les sobre, claro. El descontento se apodera de todos los vecinos y empieza uno a cuestionar ¿por qué se tomó esta medida tan arbitraria de cerrar el añoso camino en el kilómetro 12 con una caletera?, ¿se trata acaso de un camino perteneciente al MOP, como para llegar y disponer de él?, ¿no saben que las personas que viven a partir del paradero 8 solían usar ese camino y hoy se ven obligados a darse la vuelta y usar 21 de Mayo?, ¿quién tomó esa decisión, un quillotano o un santiaguino? Y es que cuando uno es provinciano, pucha que molesta que impongan desde la capital.
Existe gran desazón general, lo que se ha traducido en que organizaciones vecinales tales como las juntas de vecinos Nº18; la de sectores San Jorge - San Felipe; Comité de Adelanto Quillota Oriente; Asociación de Vecinos La Puntilla; entre otros, realizaran gestiones para plantearle al propio ministro de Obras Públicas el aislamiento y el grave problema que enfrentan día a día.
Y aunque ustedes no lo crean ¡surgió una luz de esperanza! Tres representantes del ministerio, esto es, de Laurence Golborne, hicieron una visita en terreno. No han dicho nada: ni compromisos, ni plazos, pero todos confiamos. Le tenemos fe a "Super Golborne". Porque después de rescatar a 33 mineros de las profundidades de la tierra, de superar a todos sus compañeros en índices de popularidad y de haber solucionado el problema del gas en Magallanes, demás que nos arregla el panizo, ¿o no? Así que a no desesperar, porque los quillotanos, caleranos, nogalinos y crucinas ¡esperamos un nuevo milagro del gran Golborne!