EL Observador

10:27 hrs. Jueves 24 de marzo de 2016 Hernán Ortega-Parada

Semáforo Suprimido

Es un título que no me pertenece y que, sin embargo, rescato pues pertenece a una persona que en un momento dado soñó, pensó, escribió. Dicho proceso corresponde a esa dualidad todavía persistente en el ser humano: creer en la vida pero estimar que su tránsito puede continuar. Los capitalistas elevan torres, el artista crea para compartir sus sueños con la comunidad. Tales sueños son productos taxonómicos donde un ser especial, de una minoría, desarrolla y preserva el lenguaje del arte.

Si la articulación de la memoria recupera lugares, fechas, épocas históricas de una nación y es, en resumen, el más poderoso reservorio patrimonial de la humanidad, bueno, hay lugares en los cuales dicha semilla es "transgénica". Me refiero a la categorización de un cultivo de elementos espirituales a partir de tiernas generaciones. La orfandad colectiva sólo puede ser superada mediante la voluntad. En nuestro catastro nacional hay ciudades mayores que se rigen por un estándar propio. En las ciudades menores es evidente la "tragedia" de los que piensan la sociedad: suelen estar sumidos en la indiferencia de sus conciudadanos y, más de las veces, de autoridades administrativas que muchas veces no propician siquiera un departamento o una casa de la cultura.

Poseo un maravilloso libro que mide 9x11 centímetros, con 104 páginas, cuyas portadas e ilustraciones interiores son motivos de alta perfección de síntesis, en blanco y negro. Este librito a lo mejor no está en la Biblioteca Nacional. La portadilla fue iluminada con una dedicatoria a quien escribe hoy: una firma, un número telefónico que ya no existe. Hoy comparto algunos contenidos:

"El papel del árbol / no es servir de papel."

"Por lograr prestigio / muchos se desprestigian."

"La palabra arte se ha vuelto / tan amplia, pero tan amplia / que el arte le quedó chico."

"Ahora que la gente sale a la calle en borrador, habla en borrador y hasta ama en borrador, resulta normal escribir en borrador."

"Reconozco: fue un acto de arrojo nacer, claro está que me empujaron."

"Adán y Eva fueron los primeros exiliados políticos. La primera promotora fue la serpiente. La esfinge inició el cobro de peaje. Y Noé fue el primer transportista".

"¡Qué sensacional la campaña antitabaco! Cómo será que la gente quema los cigarrillos públicamente".

"En la naturaleza la economía está al servicio del individuo. En nuestra civilización el individuo está al servicio de la economía".

"La vida cambia de receta / no de ingredientes".

"Voy a luchar por la paz dijo el hombre e inventó la guerra".

Sensibilidad, mente abierta a la luz. Libro de 1985 con pensamientos que tienen plena vigencia. Lo recibí a fines de los 90. Es poesía de una autora que vivía en un segundo piso frente a la plaza de Olmué. Pregunto por ella, nadie la recuerda. Pero Sylvia Morales Mardones está presente en esa vía peligrosa que se llama "Semáforo suprimido".



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