EL Observador

10:48 hrs. Viernes 14 de agosto de 2015 Alonso Aranda Araya

Música, literatura y mucho más

A fines de los 90 y principios de la década siguiente, la escena rock de la región se concentró en la capital provincial. En el documental "Ruidos Molestos. Sonidos del rock porteño", de la periodista y realizadora audiovisual Viviana Sepúlveda, un músico recuerda: "No sé por qué, pero hubo un momento en que todas las tocatas se hacían en Quillota". Aquí somos varios los que también nos acordamos.

Era, sobre todo, el movimiento punk de Valparaíso y alrededores. Bandas como La Floripondio, Villalemana Rock y Ocho Bolas, acompañadas de los nacionales Fiskales Ad-Hok, Insurgentes y Políticos Muertos, se dieron cita en más de una ocasión en calle Merced 394. En una oportunidad, incluso, se presentó el grupo argentino Loquero.

Luego vino un tiempo de muy poco movimiento, salvo por los esfuerzos de los bares "Urbania" y "Varphi", ya desaparecidos, que dieron espacio a la música y también a otras artes y expresiones culturales. Tras el cierre de ambos locales, la ciudad se llenó de discotecas, donde había espacio solo para chicos reality, modelos y otros rostros fugaces de la tv.

Por suerte, hoy la cosa está tomando otro rumbo. El carrete está saldando la cuenta pendiente que acumuló por varios años, la de incluir artes y cultura en su programación. Si bien hay locales que están apostando por ello, lo que se agradece, se debe sobre todo al trabajo que están haciendo jóvenes de la zona; artistas, gestores culturales y emprendedores, quienes entienden que fiesta y cultura son compatibles.

Por ejemplo, con Editorial Vozetos, ONG de Cultura de la provincia, en la participo como editor, hemos apostado por realizar los denominados "Happy Hour culturales". Lo hicimos en abril, para la celebración del Día del Libro, con bandas en vivo y lecturas de poetas y narradores. La fórmula la repetimos durante julio, con las "Sesiones de Nuevo Folk". Y el 5 de septiembre próximo, volveremos con un "Happy Fest", con rock y literatura en vivo, tatuadores, visuales y mucho más.

También han aportado los creadores de las fiestas "La Conga", que mañana celebran cinco años de actividad nómade, por diversos locales y espacios. Hay un grupo de músicos que también están desarrollando la escena metal y además hay un circuito latinoamericano y de cantautores que está tomando fuerza.

Es un trabajo que está fomentando la creación de nuevas audiencias, que se espera sean partícipes activos de esta nueva manera de programar el carrete, donde predomina la autogestión.



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