EL Observador

12:54 hrs. Martes 30 de junio de 2015 Ricardo Loyola Loyola

El Juzgado de Petorca

La Santa Cruz de Petorca o Santa Ana de Briviesca, escondida entre los faldeos de la Cordillera de Los Andes en el extremo norte de la Región de Valparaíso, se yergue como uno de los centros urbanos más antiguos de la zona, dotado de una tremenda tradición e historia que hasta la fecha no ha sido explorada. De cuna minera, Petorca tuvo entre sus primeras instituciones un tribunal que hasta la fecha sigue siendo esencialmente minero, pese a conservar desde tiempos antiguos su tradición de competencia mixta en toda el área de su jurisdicción.

Desde 1730, la primera causa de índole civil que conoce este tribunal se refiere a una disputa sobre una pertenencia minera, así hasta hoy el grueso de la tramitación se basa en problemas de esta índole, sin embargo la historia oficial de este tribunal nos habla que por decreto del 22 de febrero de 1876 recién se crea el juzgado de letras de la ciudad, sin perjuicio de haberse dictado el 6 de julio de 1848 el decreto que creaba el Defensor de Menores de Petorca, el 5 de septiembre de 1857 el reglamento de la cárcel, el 28 de octubre de 1864 se crea la plaza de agente de menor cuantía para la tercera subdelegación, el 21 de abril de 1868 se establece la plaza para receptor de número y así suma y siguen los decretos que organizan la función judicial de un juzgado que existía en los hechos desde el siglo XVIII y que solamente en 1876 cobrara existencia legal.

Es evidente que el juzgado existía desde la fecha que enunciamos, así consta en sus libros copiadores de sentencia, en sus informes y en sus expedientes, cuyos más antiguos son guardados en las dependencias del Archivo Histórico Nacional en Santiago de Chile.

Hoy el juzgado sigue su vida tal como lo hiciera 285 años, haciendo imperar el Derecho en aquel pueblo tan apartado como lo es el asiento de la Santa Cruz de Petorca.



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