EL Observador

11:30 hrs. Viernes 04 de noviembre de 2011 Dr. Alexander Neaman

Todos somos una gran familia

Recientemente, la Facultad de Agronomía de la PUCV cumplió 48 años. En la ceremonia de celebración, el Decano de la Facultad señaló: "Sólo unidos podremos darle a las generaciones venideras una facultad grande y en constante desarrollo? La Facultad de Agronomía de la PUCV es una familia? Esperemos que continúe siendo una familia donde todos sigamos colaborando para que sea más grande". Asimismo, el Presidente del Centro de Alumnos señaló: "La denominación casa de estudios adquiere un sentido familiar que representa lo que todos nosotros conformamos, en donde cada uno de nosotros es fundamental para el normal y óptimo desarrollo de lo que vivimos a diario. En una casa hay relaciones interpersonales, fraternales y paternales, que son a gran escala relaciones similares a las que se dan día a día en nuestra escuela... Espero que la comunidad que conformamos hoy en día siga manteniéndose unida, independiente de los grandes cambios sociales que están surgiendo alrededor de todo el mundo".

A nivel de una facultad, perfectamente se entiende la comparación con una casa, una familia, una comunidad unida. Probablemente, se requiere actuar a nivel nacional bajo el mismo principio de interconexión familiar. En efecto, tal como señaló Paul Krugman, laureado con el premio Nobel de Economía en 2008, "Todos estamos dentro del mismo barco" (http://krugman.blogs.nytimes.com/2009/06/16/parsing-interest-rates). Por lo tanto, para realizar alguna reforma, se requiere atraer la nación hacia la unidad, llegando a un consenso a nivel nacional. Se puede hacer sólo a través de explicación y no forzando. Está claro que las decisiones tomadas bajo la influencia de la fuerza se volverán ineficaces en un largo plazo.

En efecto, los disturbios y manifestaciones se están presentando en varios países de mundo simultáneamente. Hoy, el mundo se ha tornado completamente global, donde el gobierno puede realizarse por medio de un foro abierto, en una mesa de diálogo, como en una familia. Así, no todas las peticiones pueden ser resueltas a la vez. Sin embargo, si exponemos nuestras necesidades y unimos nuestras fuerzas para resolver los problemas, podremos establecer prioridades. Tenemos diferentes puntos de vista, pero vivimos en un lugar. Todos nosotros formamos una familia, una nación. No somos iguales, pero como en una familia, nuestra función es tratar de ofrecerles a todos lo que necesitan.



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