EL Observador

11:20 hrs. Martes 21 de enero de 2014 Santiago Matta Miranda

Exportación frutícola y paros portuarios

Para entender el real alcance y conflicto a nivel país es preciso contextualizar el problema portuario y la situación de la exportación agrícola actual. Hace bastante tiempo Chile se enfocó a producir para exportar, de hecho, producimos mucho más de lo que podemos consumir y hemos salido al mundo con nuestros productos de una manera óptima y ordenada, siendo la agricultura pionera en aquello.

Toda la fruticultura está orientada a la exportación porque es un mercado pequeño y actualmente el conflicto portuario va más allá del gremio y de los agricultores y exportadores, porque es un tema país. Esto ha llegado a niveles que perjudican la imagen de Chile y sus exportaciones, ya que nuestro plus es que somos ordenados y cumplidores, y en ese caso, los mercados de destino lo que más exigen -aparte de una gran calidad- es que las entregas sean constantes y se atengan a un protocolo previamente establecido.

La agricultura depende de un sinnúmero de variables para su producción, además, tiene solamente un momento en el cual se puede cosechar y vender. En ese contexto, justo es ahora en verano cuando se produce el peak de la uva, carozos, paltas, arándanos, etcétera; entonces, estos conflictos egoístas solo merman el trabajo de miles de hombres y mujeres que están durante todo el año sacrificándose en la tierra.

Los temas sindicales están poniendo en riesgo cientos de puestos de trabajo agrícola y por tal razón me parece que es un tema de Estado, no le compete en cuanto a acción a nadie más, porque se corre el riesgo de perder la confianza de los mercados y si de algo podemos estar seguros, es de los años que nos ha costado entrar a buenos mercados y a su vez, mantener los convenios vigentes a lo largo del tiempo.

Si el Estado de Chile en algún minuto se enfocó en convertirse en una potencia exportadora debe cambiar las reglas del juego, no puede estar pendiendo de un hilo a causa de personas que ponen en peligro el proceso, debe velar por el cumplimiento cabal de los compromisos, no es posible que no se pueda hacer algo.

Yo creo que debe haber una nueva legislación, porque es una irresponsabilidad de los dirigentes sindicales -que buscan el beneficio propio- poner en riesgo a todo un país, es un atentado contra el resto de los chilenos.

Lamentablemente, esta situación no es nueva y por eso insisto en que el país debe velar para que el proceso de exportación funcione como reloj. Si se debe cambiar la legislación que norma a los portuarios, hay que hacerlo lo antes posible, ya que lo ocurrido es una burla para el resto de los trabajadores del país y para todos quienes se esfuerzan por el sector frutícola.



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