EL Observador

20:03 hrs. Miércoles 04 de diciembre de 2013 Sandra Rojas Cáceres

El amor a nuestra profesión

Nuestra sociedad se moderniza, se individualiza y aparentemente es cada día más fría; sin embargo, seguimos siendo un grupo humano que vive, crece y se fortalece con los demás. En base a esta reflexión quisiera destacar una fecha especial: el día 28 de noviembre, fecha en que se celebra el Día de la Orientación Familiar, y por ello quiero enviar un saludo a esos hombres y mujeres que eligen una profesión que desafía las corrientes más duras del egoísmo extremo que nos lleva a centrarnos solo en nuestros crecimientos personales.

Se trata de profesionales formados bajo un enfoque integral con un fuerte énfasis en los problemas de la familia, dirigidos al manejo psicosocial, económico, antropológico y pedagógico, siendo estos ejes esenciales para el apoyo en la mejora de la calidad de vida familiar; a estos profesionales les podemos ver trabajando en áreas educacionales, de la salud, la justicia, en el sector público y privado -además del libre ejercicio de la profesión- y un sinfín de ejes de desarrollo familiar; ya que actualmente la vulnerabilidad ya no sólo puede centrarse en la carencia de bienes materiales o limitar la pobreza a la falta de recursos económicos, lo más grave hoy es la falta de herramientas para salir adelante en familias bombardeadas por medios de consumo, que hacen creer que las riquezas están en el exterior, que la felicidad la constituye el tener y que las tarjetas de crédito son las llaves del éxito.

A pesar de la sociedad de consumo, seguimos siendo seres sociales, que debemos creer en las personas y su capacidad de mejora y desarrollo integral, que sigue siendo la familia el núcleo que nos sustenta, apoya y ayuda a salir adelante, de ahí la importancia de contar con profesionales que de corazón toman su formación como un apostolado hacia un cambio de paradigma que apunta a trascender a través del proceso de convertirse en persona -como señala Carl Rogers- y sentir que los cambios nacen desde nuestro interior con mayor fuerza que cualquier marketing que exacerba el consumismo.

Así es que para todos los quijotes de hoy, que luchan contra esos molinos de viento un abrazo fraterno para que sigan adelante, no están solos, también hay soñadores que cada día luchan para que esas utopías hagan de este mundo una mejor tierra, otro mundo es posible, sino recordemos una vez más el pensamiento martiano: "Sólo los necios hablan de desdichas, o los egoístas. La felicidad existe sobre la Tierra; y se la conquista con el ejercicio prudente de la razón, el conocimiento de la armonía del universo, y la práctica de la generosidad" (José Martí Pérez).



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