EL Observador

19:28 hrs. Viernes 22 de noviembre de 2013 Juan Pablo Vicencio C.

Integrando la muerte a nuestra vida

Morir forma parte integral de la vida. A medida que avanzamos en nuestro ciclo vital, ineludiblemente, nuestro mundo interno, se va "llenando" de vivencias de muerte y pérdida. Como bien señala Neimeyer (2002), "perdemos algo con cada paso que avanzamos en el viaje de la vida, cosas que van desde las más concretas, como las personas, lugares u objetos, hasta las más inmateriales, pero no por ello menos significativas, como la juventud o los sueños e ideales...".

Sin embargo, nadie nos enseña a enfrentar la muerte de un ser querido, ni la propia... No existe una asignatura que nos permita relacionarnos con nuestras emociones dolorosas en las mallas curriculares de nuestra educación y, generalmente, el tema tampoco se aborda en familia. De esta manera, transitamos por experiencias emocionales intensas frente a nuestras muertes, sin herramientas, ni conocimiento alguno para otorgarles sentido; de modo que podamos durante el proceso, encontrar la aceptación, integración y transformación de la relación.

Cada ser querido, forma parte de un "pedazo" de nuestra historia única e irrepetible, y con cada partida, algo en nosotros también muere o se transforma, y ya no somos los mismos...
¿Puede nuestro amor, por inmenso que este sea, asegurar el bienestar y la vida de los que amamos?

Quedarse para siempre junto a nuestros seres queridos es un anhelo connatural a nuestra especie, mas, aprender a vivir en su ausencia (física) y honrarlos con amor y gratitud, es una tarea necesaria para nuestra integración y felicidad. Honrar es participar de los rituales, rememorando la historia, construyendo un puente entre el pasado y el presente; sabiendo que no habrá un cierre, ni olvido, sino un continuo reencuentro.

"El show debe continuar, sí, en mi interior mi corazón se está rompiendo. Mi maquillaje puede estar deshaciéndose, pero mi sonrisa aún sigue. Mi alma está pintada como las alas de las mariposas. Cuentos de hadas del ayer crecerán pero nunca morirán, puedo volar, mis amigos. El show debe continuar..." (Queen; Innuendo).



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