EL Observador

18:55 hrs. Viernes 11 de octubre de 2013 Ana María Miranda Martin

¿Qué es el cuento?

Todos sabemos que el escuchar y contar son necesidades propias del ser humano y su deseo de hacerlo con el único fin de divertirse a si mismo y divertir a los demás, a través de la invención de fantasías, terror, o historias fascinantes. Es en este deseo humano, en el que la literatura tiene sus orígenes. Es conocido que el analfabeto clásico primero, no sabía leer ni escribir, pero sí sabía contar, lo que lo convertía en depositario y transmisor de la tradición oral y consecuentemente inventor de mitos y leyendas.

Las culturas de todos los tiempos tuvieron deseos de contar sus vidas y experiencias, así como los adultos tuvieron la necesidad de transmitir su sabiduría a los más jóvenes para conservar sus tradiciones y su idioma, y para enseñarles a respetar las normas ético-morales establecidas por su cultura ancestral, puesto que los valores del bien y del mal estaban encarnados por los personajes que emergían de la propia fantasía popular. Es decir, en una época primitiva en que los hombres se transmitían sus observaciones, impresiones o recuerdos, por vía oral, de generación en generación, los personajes de los cuentos eran los portadores del pensamiento y el sentimiento colectivo. De ahí que varios de los cuentos populares de la antigüedad reflejan el asombro y temor que sentía el hombre frente a los fenómenos desconocidos de la naturaleza, creyendo que el relámpago, el trueno o la constelación del universo poseían una vida análoga a la de los animales del monte.

Empero, a medida que el hombre va descubriendo las leyes físicas de la naturaleza y la sociedad, en la medida en que avanza la ciencia y el conocimiento de la verdad, se va dando cuenta de que el contenido de los cuentos de la tradición oral, más que narrar los acontecimientos reales de una época y un contexto determinados, son productos de la imaginación del hombre primitivo; más todavía, los cuentos que corresponden a la tradición oral, además de haber sufrido modificaciones con el transcurso del tiempo, no tienen forma definitiva ni única, sino fluctuante y variada: a la versión creada por el primer narrador, generalmente anónimo, se agregan los aciertos y torpezas de otros narradores que, a su vez, son también anónimos.

Las modificaciones tampoco han sido iguales en todos los tiempos y lugares, de manera que existen decenas y acaso centenas de versiones de un mismo cuento."El cuento -en general- es entonces, una narración de lo sucedido o de lo que se supone sucedido". Esta definición admite dos posibilidades aplicables a la forma y el contenido: cuento sería la narración de algo acontecido o imaginado. En el entendido que se trata de una narración expuesta oralmente o por escrito, en verso o en prosa.



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