EL Observador

13:00 hrs. Martes 17 de septiembre de 2013 Juan Pablo Vicencio C.

Salud mental: el usuario como protagonista de su propio cambio

Los seres humanos construimos nuestra identidad junto a otros; aquello que somos está influenciado por redes de conversaciones familiares y comunitarias. De este modo, nuestro mundo emocional se ve impactado de manera directa por las interacciones que establecemos: una relación maltratante puede enfermarnos, así como una relación de apego segura puede sanarnos.

Esta introducción puede sonar a perogrullada (una obviedad), sin embargo, vemos como las soluciones institucionales sólo recientemente están incorporando el trabajo con la comunidad para el fomento de la salud mental. Tradicionalmente, el "paciente" es visto como un receptor pasivo de la experticia técnica de un profesional, "quien sabe qué es lo mejor para su vida"; sin embargo, enfoques contemporáneos más colaborativos y respetuosos (a los cuales me adscribo) están modificando esta visión, donde el protagonista del cambio es el "usuario", y el profesional, un colaborador o asesor de su cambio. Cuando el "paciente" (pasivo) se transforma en "usuario" (activo) utiliza sus propios recursos y habilidades al servicio del cambio. Cuando no se logra esta autonomía, el usuario queda ?adherido? al profesional para que éste lo "salve", de ese modo, no moviliza sus propios recursos.

Si deseamos salir de este entrampe, y movilizar a la comunidad para que se ayude a sí misma, necesitamos como profesionales del ámbito social romper con la visión rígida y simplista de creer que el cambio se origina con nosotros en el box de atención ("yo te hago cambiar"), y con ello, empoderar a nuestros usuarios en iniciativas comunitarias que favorezcan autonomía y autoeficacia ("yo te ayudo para que ayudes a ti mismo"). Para ello, revisitemos el viejo proverbio que señala: "Dale a un hombre un pescado y comerá un día; enséñale a pescar y comerá toda la vida". Al respecto, ¿cuántos grupos de autoayuda plenamente autónomos existen en la región? Generalmente, si existen agrupaciones, éstas funcionan al alero de un gestor profesional, y tan pronto éste deja el grupo, la iniciativa se diluye. ¿Estarán los profesionales acompañando a los grupos pensando en la independencia de éstos o "sin querer queriendo" fomentan la dependencia?

Tener la mente puesta en la comunidad, implica que nuestras acciones terapéuticas (conversaciones) promuevan la movilización de recursos personales, dentro de los cuales la comunidad y sus redes son piezas claves.



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