EL Observador

18:45 hrs. Lunes 02 de septiembre de 2013 María Felisa Terraza

Se debe promover la alimentación y vida saludable en niños y jóvenes

Los cambios en los patrones de alimentación que se han producido en los últimos tiempos son preocupantes ya que están provocando situaciones negativas, especialmente en los niños y jóvenes, porque se alimentan de una forma poco adecuada a sus necesidades.

Años atrás, la aparición de la Diabetes Mellitus 2 era casi exclusiva de la población mayor, pero en la última década su incidencia en los jóvenes se ha incrementado y se estima que se debe a los malos hábitos alimenticios y al sedentarismo. La Junaeb indica que la obesidad en los jóvenes se ha incrementado en un 20%, cifra que debería más que preocuparnos pues los problemas asociados al sobrepeso son la primera causa de muerte en el mundo.

¿A qué se deben estos cambios en los patrones alimenticios? ¿Por qué la población no practica ejercicios? No es difícil ver cómo ha cambiado la vida en términos generales: la mayoría de las personas se llevan colaciones a sus lugares de estudio o trabajo que por lo general son sándwich, galletas o snacks, consumen bebidas azucaradas; agregándole a esto que muchas madres trabajan todo el día, lo cual hace que se cocine lo más rápido o fácil, por lo general fideos, hamburguesas y frituras, dejándose de lado la verdura y fruta que requiere de mayor tiempo de elaboración. Los adelantos tecnológicos, por otra parte, nos invitan a estar sentados la mayor parte del tiempo encontrando durante ese lapso, gratificación constante, por lo que salir de esa comodidad a practicar ejercicios no es atractivo.

Tanto la alimentación saludable y la práctica de ejercicios son importantes en la prevención de numerosos problemas. La alimentación saludable se consigue diferenciando aquellos productos que no solo satisfacen nuestra necesidad de comer, sino proporcionan los elementos necesarios para practicar nuestras actividades normales sin que el exceso de calorías se acumule en los indeseado "rollitos". Hay varias formas de aprender o conseguir orientación al respecto, por ejemplo en los consultorios hay nutricionistas que nos pueden ayudar, sobre todo si ya se es paciente de algún problema relacionado con los alimentos, o en el Programa "Elige Vivir Sano" en Internet, donde de manera fácil y didáctica se nos muestra esta información.

La práctica de ejercicios, si se es mayor o con alguna patología, debe ser orientada por un profesional, pero lo más fácil es caminar, al menos media hora diaria, ya que es una eficaz arma para combatir la obesidad y el sedentarismo, sin riesgo de lesiones. Eso sí, hay que disponer de un calzado cómodo, adoptar una postura correcta y caminar a un paso regular y continuo. Si se puede hacer acompañado mejor aún pues además nos reportará un beneficio psicológico y una sensación de bienestar.



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