EL Observador

14:53 hrs. Lunes 19 de agosto de 2013 Annabella Brüning Lalut

Ampolletas de bajo consumo

En la actualidad no sólo nos están envenenando con alimentos GM (genéticamente modificados) y toda su corte de plaguicidas, herbicidas y demás "cidas", también nos enferman con las famosa bombillas de bajo consumo o lámpara compacta fluorescente (LCF) que actúa dejando escapar, cuando se encienden, sustancias tóxicas como el fenol, emitiendo una alta cantidad de electromagnetismo y -lo más grave- al quebrarse liberan una peligrosa cantidad de gases de mercurio. Consumidores europeos han encargado estudios para comprobar si es real la eficiencia y duración de estas ampolletas y el resultado, sí, como usted ya sospecha, no duran lo prometido, ni logran reemplazar la cantidad de amperes que indican en su publicidad.

En nombre del ahorro de energía, se nos ofrecen estas ampolletas de bajo consumo que son verdaderas trampas para la salud. En Alemania estas bombillas no pueden tirarse a la basura, hay que llevarlas a lugares especiales para deshacerse de ellas. En nuestro país ni se oye hablar de ello. Si a un niño se le quiebra una de estas ampolletas, se asusta y trata de recoger los restos, corre el riesgo de ir a parar a un hospital, por inhalar el vapor de mercurio quedando con graves secuelas y esto, siempre que sea atendido a tiempo.

La Agenda de Protección Ambiental de Estados Unidos, aconseja manejarlas con cuidado al sacarlas de la caja e instalarlas. Tomarlas siempre de la base y nunca de la parte del vidrio, atornillar en el soquete delicadamente y sin forzar. La Conama, recomienda que si se quiebran, antes de limpiar ventilar la habitación, evitar pisar los restos, retirar los residuos evitando contaminarse las manos, desecharlos envueltos en papel de diario y una bolsa resistente, limpiar con un papel o paño húmedo desechable y lavarse las manos con agua y jabón. ¿Por qué tantas precauciones para un producto de uso habitacional? ¿Es necesario poner en riesgo a la población por un supuesto ahorro energético?

No se trata de ser alarmista, es sabido que tildan de alarmista a cualquiera que trate de dar a conocer estas verdades, está todo calculado, saben que la mayoría de las personas carecen de tiempo para investigar, por eso lo usan como argumento a su favor.

Como consumidores hagámonos preguntas, no creamos en todo lo que los medios de comunicación nos dicen, seamos un tanto críticos y un poco analíticos en el momento de comprar. Y, en cuanto a las ampolletas de bajo consumo, dejé de comprarlas, pero no puedo ir a Alemania, así que todavía estoy pensando qué hacer con las dos que compré antes de saber lo peligrosas que son.



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