EL Observador

20:15 hrs. Martes 13 de agosto de 2013 Jorge Tapia Cárcamo

Nueva misión para dirigentes vecinales y comunitarios

El Día del Dirigente Vecinal y Comunitario nació el año 1968 cuando se promulgó la ley 16.880. En ese entonces no fue nada fácil sacarla adelante, ya que llegó el periodo negro al país con la dictadura militar, y con un decreto se imposibilitó seguir eligiendo a los dirigentes por votación popular. Con la vuelta de la democracia, ya en el año 1994 con el presidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle, se promulgó la nueva ley 19.418, que se encuentra vigente hasta hoy, la cual instituye los derechos básicos de las organizaciones. En el año 1998 se instauró el día del Dirigente Vecinal y Comunitario, el cual se celebra el 7 de agosto.

Los dirigentes están de fiesta y el reconocimiento de las autoridades se agradece, creo que es una buena forma para ponernos al día por la labor que despliegan los dirigentes para la comuna y el país. Se valora el liderazgo que tienen las juntas de vecinos, los clubes del adulto mayor, centros culturales, comités de vivienda, pavimentación y organizaciones de padres y apoderados, entre otros, los cuales se caracterizan por un tema en común, que es la participación en la comunidad. Ésta es la llave maestra para alcanzar los objetivos propuestos.

Ahora nuestra misión está en alcanzar objetivos para progresar como dirigentes y se puede hacer adquiriendo conocimientos y herramientas asistiendo a capacitaciones permanentes, ya que generalmente los dirigentes nacen por ser buenos vecinos, carismáticos y conocidos, pero tienen una falencia de conocimiento en ciertos temas, por ejemplo en la postulación a proyectos, liderazgo o incluso, en saber cuáles son los proyectos que se encuentran disponibles para postular durante el año. Con las capacitaciones permanentes se lograría hacer una mejor labor para la comunidad que representamos. Eso es lo que nosotros esperamos, porque es un tema de raíz, que los dirigentes lamentablemente pasan por un vacío de conocimiento en temas importantes y en reuniones quedan con "gusto amargo" porque no saben cómo trabajarlos.

Indudablemente que el trabajo social que hacen los dirigentes siempre está latente y a pesar que la labor que se realiza no tiene recompensa, sí existe satisfacción por haber logrado algo por su sector y la comuna, esa es nuestra misión. Creemos que las autoridades deben apoyar este compromiso y sin duda ayudar a buscar la forma de encontrar las herramientas que hacen falta para ejercer el trabajo, que se pueden adquirir con las capacitaciones permanentes, ya que permitirían dotación, tener un rol activo y vinculante con los temas que mueven a la comuna.

La Unión Comunal El Molino ha trabajado a fondo el tema, y está a punto de cerrar un protocolo con el Gobierno Regional para dar inicio a una escuela piloto para dirigentes sociales de la Provincia de Marga Marga. Las fechas de las capacitaciones serían a fines de agosto y en octubre, pero la idea esencial de esto es abrir el espacio para que los dirigentes estén a la altura en cuanto a conocimientos y cuenten con el respaldo que requieren las autoridades.



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