QUILLOTA.- Pedro Pascual Muñoz Pérez, de 86 años, murió el domingo 22 de enero a causa de un accidente vascular. Este querido quillotano vivía en la calle Bernardino Concha, lugar en donde desarrolló el negocio de vendedor de gas, el que lo ayudó a criar a sus 10 hijos y ser muy conocido en la ciudad.
Siempre fue un hombre esforzado, lo pocos estudios que obtuvo a causa de la temprana muerte de sus padres los realizó en San Pedro, pero la vida lo llevó a trabajar a muy temprana a edad, a eso de los nueve años, cuando emprendió camino al norte para cumplir labores en Casuto, un lavadero de oro. "Cuando chico se sacrificó mucho, yo fui a pasar las vacaciones con ellos a Casuto y me di cuentan como lo explotaban, nunca se tomó en cuenta el tremendo trabajo que realizó", comentó Elisa Muñoz Pérez, hermana de Pedro.
El desaparecido quillotano se casó a los 20 años con Gloria Galarce Astete, quien falleció hace poco más de 12 años. Su iniciativa lo llevó a realizar diferentes tareas, como operario en la fábrica Rayón Said, zapatero y "maestro chasquilla", pero la ocupación que lo llevó a obtener gran popularidad, fue la de vendedor de gas.
Comenzó con la venta de gas licuado, en los años ochenta, donde en primera instancia lo hacía en un triciclo, luego se compró una citroneta, después una motoneta de tres ruedas y finalmente un furgón en el que repartió hasta el comienzo de su enfermedad.
Más de 500 clientes tenía don Pedro, los cuales siempre lo reconocieron como un hombre simpático y colaborador. Además su metodología lo llevó al éxito en las ventas, manteniendo una hoja de ruta que cumplía con regularidad.
Su yerno, José Miguel Brante Carrizo, en el año 1988, le hizo un triciclo de soldadura en miniatura, similar al que usaba para repartir el gas. Cuando se lo entregó, él le pidió que cuando se muriera, se lo pusieran arriba de la urna y luego lo enterraran con él. Así fue como se hizo.
El "Tata Peruco" tuvo 33 nietos, 29 bisnietos y tres tataranietos, todos ellos más sus hijos, lo acompañaron en el último adiós, realizado el martes 24 en el cementerio Municipal del cerro Mayaca.