Entregan consejos a seguir en caso de sismos o réplicas en la vuelta a clases
Pasado el susto del terremoto, y ya intentando volver a la normalidad, miles de niños y adolescentes de la región volvieron esta semana a clases. Sin embargo, la preocupación ante la eventual ocurrencia de nuevos sucesos como los del pasado 27 de febrero, y que pillen a los menores al interior de sus establecimientos, mantiene a muchos apoderados en vilo.
Al respecto Magdalena Varas, docente de la Universidad Andrés Bello, y experta en seguridad y prevención de riesgos, entregó una serie de recomendaciones para que los padres corroboren su cumplimiento en los colegios y así puedan estar un poco más tranquilos mientras sus hijos estén en clases.
Lo primero es que las salas deben tener cortinas de tela o blackout ya que éstas protegen de elementos cortopunzantes (vidrios). También recomendó fijarse en que el mobiliario de la sala tenga buenas condiciones, con barniz y patitas de goma en las mesas; que los pupitres estén ordenados en bloque y los muebles de las salas estén ordenados en filas.
En el caso de las salas de párvulos, la experta recomendó formar dos círculos de modo que los niños, en caso de emergencia, se formen al medio y de ahí puedan evacuar la sala.
En lo referente a estantes y repisas, los primeros idealmente debieran tener puertas correderas para que no obstaculicen el paso; en tanto que las repisas no deben ser angostas de modo que los objetos sólo se deslicen o caigan.
De todos modos, según Magdalena Varas, en las salas de cuna no debe haber nada en las paredes y las cunas deben estar ancladas.
Considerando que con un fuerte temblor la luz es lo primero que se apaga, y que no todos los establecimientos tienen generadores, es importante que la salida sea ordenada y que los niños sepan cómo abandonar los espacios, por mucho que las operaciones de emergencia ocurran durante el día.
En el caso de los niños más pequeños, una tía debe dirigirlos, por tanto es clave que esa persona tenga autocontrol para manejar la situación. En el caso de los niños más grandes, éstos pueden evacuar la zona de seguridad utilizando el pasamanos. Ante una réplica lo primero es conservar la calma hasta que la persona a cargo los llame al pasillo: si el sismo pasa, se devuelven a la sala, y si continúa se dirigen a la zona de seguridad.
Otras recomendaciones dicen relación con el botiquín (debe haber uno en cada sala con elementos de ayuda en caso de accidente) y con el calzado: aunque la mayoría de lso escolares usa zapatos de goma, para los niños más pequeños se recomienda prescindir de los cordones, usando zapatos de velcro y buzo.
En estos planes de seguridad, además, debe haber participación de la familia. Así, la experta, llama a definir un punto de reunión que puede ser la casa o la calle, establecido antes de la emergencia y con conocimiento de todos los integrantes: el primero en llegar será quien viva más cerca de la zona de seguridad.
Sin embargo, finaliza la prevencionista, si el evento llega a ocurrir en el colegio, este automáticamente se convierte en el punto de reunión, por lo que los padres deben llegar allá.






