Asesino de pareja de jóvenes estará preso hasta que sea viejo
QUINTERO.- “Yo sólo tenía la intención de hacerle una broma”. Con esta frase Julio González Plaza intentó explicarles a los jueces del Tribunal Oral en lo Penal de Viña de Mar cómo es que llegó a asesinar brutalmente a Mauricio Ossandón Trejo y a su polola, Paula Araya Bascour una noche del 4 de noviembre del 2007.
“El Tuly”, como lo llaman sus amigos, siempre declaró que nunca quiso matar a la pareja, ya que se conocían desde niños, y que su actuar fue sólo para asustar a “Maury”, argumentando que antes éste se había negado a regalarle una bolsa con cocaína.
“Me dio rabia porque ese día ya le había comprado en dos oportunidades. Por lo mismo se me ocurrió hacerle una broma y llamé a mi polola para que me prestara una escopeta. Luego le pedí a Mauricio que me llevara a mi casa diciéndole que quería comprarle más droga. Ya fuera de mi hogar y sentado en el asiento trasero de su auto, le apunté en la nuca y se me escapó un tiro”, relató González Plaza.
En cuanto al asesinato de Paula Araya, “El Tuly” indicó que no sabe bien cómo llegó a matarla, ya que después de darse cuenta de que Ossandón estaba muerto aseguró que se nubló por completo, recordando sólo que la pareja del “Maury” salió corriendo. Se presume entonces que también “se le escapó” un tiro.
NO LE CREYERON
Por estos crímenes la Fiscalía de Quintero estaba solicitando 20 años de presidio para “El Tuly”, aunque las aspiraciones del abogado querellante de la familia de las víctimas, Francisco Reyes, eran de presidio perpetuo calificado, que se traduce a optar a beneficios sólo después de cumplir 40 años de cárcel.
El Tribunal Oral de Viña del Mar se manifestó de forma intermedia, sentenciando a González Plaza a la pena de presidio perpetuo simple, es decir, el imputado podrá optar a beneficios sólo cuando cumpla 20 años de condena.
La decisión de los magistrados se fundamentó principalmente en que las declaraciones de “El Tuly” no fueron creíbles, incurriendo en una serie de contradicciones, pariendo porque si el imputado quería jugarle una broma a Ossandón no tenía necesidad de cargar la escopeta; o que si se le habían escapado los tiros no había por qué huir del lugar sin prestarle ayuda a las víctimas y luego permanecer prófugo de la justicia por más de seis meses.
Tras la determinación de los tribunales, los padres de Mauricio Ossándon conversaron con “El Observador”. “Pese a que con esto mi hijo no retornará a mi lado estoy contenta, y espero que nunca más en Quintero suceda un hecho como este”, rogó Lilia Trejo.
En tanto, el padre de “El Maury”, Gustavo Ossandón, se mostró bastante emocionado, señalando que finalmente se había hecho justicia. “Yo no quería que el día de mañana mi nieta me dijera: ‘tata, no hiciste nada por mi papá’, y eso es lo que deja mi espíritu tranquilo”
Rafael Almarza, abogado de González Plaza, afirmó que va a estudiar el fallo para ver si opta a un recurso de nulidad, decisión que podría conocerse el próximo lunes.
Mientras tanto, “El Tuly”, deberá cumplir su condena en la cárcel de Quillota, tras estos asesinatos, que aún tiene la comunidad quinterana impactada por la brutalidad de su actuar.






