¿Cómo será el fututo del agro con la llegada al gobierno de Sebastián Piñera?
José Antonio Galilea, técnico agrícola con especialidad en ganadería por el Instituto Nacional de Capacitación Inacap y cuya afiliación política es Renovación Nacional, es el nuevo Ministro de Agricultura designado por el electo Presidente Sebastián Piñera.
La designación no ha dejado indiferentes a agricultores, dirigentes y técnicos en la materia, quienes se refieren en este reportaje a los desafíos del nuevo Ministro y del próximo gobierno en materia agrícola.
NUEVO MINISTRO
“José Antonio Galilea es un hombre preparado y creo que será un aporte a la agricultura, además tiene la visión del sur y es importante que estén en estos cargos gente de regiones”, señala Fernando Santa Cruz, productor de la provincia de Quillota.
Similar opinión entrega Boris Luksic, dirigente de la Confederación de Regantes del río Aconcagua, quien cree que Galilea es un hombre capaz de llevar adelante grandes transformaciones. Agregó que “veo con buenos ojos la nueva relación de los gremios con el nuevo ministerio” y confidenció que tras la designación de la nueva autoridad del agro, conversó con varios canalistas que estaban muy ilusionados con tener acceso más expedito al nuevo ministro e innovar.
Santiago Matta, presidente de la Asociación de Agricultores de la Provincia de Quillota, si bien comenta que no conoce en persona al nuevo ministro, cree que el hecho de ser agricultor es algo positivo. “Llega con un impulso que es difícil lo tenga alguien que no conoce el medio. Además, perteneció a la Comisión de Agricultura en sus periodos de diputado, por lo que conoce la problemáticas de las regiones”.
Entre los datos que se han difundido del nuevo ministro destacan su calidad de empresario agrícola, dedicado a la comercialización de productos, maquinarias e insumos para el rubro.
Fue diputado durante cuatro períodos consecutivos desde 1990 a 2006 por la Novena Región e integró las Comisiones de Agricultura, Silvicultura y Pesca, Desarrollo Rural y Marítimo y la Comisión Especial de Pueblos Indígenas, Recursos Naturales y de Trabajo y Seguridad Social.
Como dato político, en 1982 se radicó en Victoria y en 1987 fundó el Partido Renovación Nacional en esa ciudad
DESAFÍOS DEL NUEVO GOBIERNO
Pero, ¿cuáles deberían ser los ejes agrícolas del próximo gobierno?
Para Boris Luksic es necesario afianzar el mundo rural y convertir al mediano y pequeño agricultor en un actor relevante, donde innovar y tener mayor acceso a las tecnologías parece ser las claves. El acceso a la información será fundamental, para Luksic, quien sueña con Internet inalámbrica en todos los campos.
Para el representante del río Aconcagua, es primordial concretar las obras de riego. “No podemos estar desde los años cuarenta con este tema”, argumenta.
Santa Cruz, por su parte, cree que los desafíos en el área agrícola son generar nuevas dinámicas y confianzas. En la región se espera la concreción del proyecto Aconcagua y las obras de embalses, así como pide se implementen medidas para fortalecer el dólar.
A su juicio, los énfasis del nuevo gobierno en materia agrícola deberían ser imagen país y nuevos convenios
Santiago Matta cree que para la cuenca del Aconcagua es importante contar con obras de acumulación de aguas y eso hay que trabajarlo desde el principio. “Si lográramos el proyecto Aconcagua la agricultura mejoraría mucho. Podríamos aumentar 50 mil hectáreas bajo riego y asegurar el 50% de los árboles que se comprometió plantar Sebastian Piñera durante su mandato. Además, generaría empleo en la zona”, advirtió Matta.
Al ser consultado por este tema, el ingeniero agrónomo y encargado agrícola del programa presidencial de Marco Enríquez- Ominami, Rodrigo Mundaca, recordó que el 25 de enero pasado, Jorge Quiroz, coordinador del programa agrícola de los grupos Tantauco, señaló que el eje del gobierno de Piñera en materia agrícola será el aumento de la productividad.
“Es evidente que la visión de la derecha en materia agrícola sólo busca altas rentabilidades en el uso de los recursos naturales, ya sea a través de producciones agrícolas o forestales orientadas hacia la exportación, se privilegia una mirada economicista y bursátil por sobre la necesidad de construir una política de desarrollo agrícola que tenga en el centro de sus intereses, y preocupaciones, la preservación de los recursos naturales, la implementación de políticas racionales y eficientes con respecto al uso de recursos finitos, como el suelo y el agua”, señala Mundaca.
El experto, además, agrega que no existe una propuesta en materia de instrumentos de ordenamiento territorial, la priorización del productivismo se sustenta en el uso de prácticas agrícolas cada vez más intensivas, cada vez más degradantes, creando una fuerte dependencia de los insumos derivados de la industria química.
Crítico, Mundaca añade que se ha expuesto la necesidad de hacer más eficiente la labor del Indap, pero nada se dice de la importancia que tiene ese servicio en la preservación de la soberanía alimentaria que involucra a más de 250 mil familias campesinas chilenas.
PROPIEDAD DEL AGUA
La propiedad del agua será un punto importante a debatir con las nuevas autoridades.
Rodrigo Mundaca señala que Chile es el único país del mundo que tiene sus aguas privatizadas, lo que ha provocado enormes inequidades en los campos. “La falta de fiscalización, la entrega de derechos de agua en cuencas declaradas en restricción o agotadas, es un problema mayor, las aguas son un bien nacional de uso público, y esa condición debe ser recuperada”, argumenta.
Pero eso, ¿será posible?, ¿hay acuerdo frente a ese tema? Para Santiago Matta, “el agua es un bien nacional de uso publico, en rigor no tiene dueño, pero se otorga por transacción la propiedad. La propiedad de agua es del Estado y esto lleva más de 200 años, y se ha manejado con bastante éxito. El sistema que se ha llevado a cabo ha sido eficiente. Extinguir la concesión que se les da a los agricultores no sería una buena medida, si la DGA quiere hacerse cargo de esa administración de canales no sería capaz y si el Estado decide entregarlos: ¿qué pasaría con la inversión? Por lo que generaría inseguridad en temas agrícolas y derechos de agua de las hidroeléctricas. Eso sería un desincentivo a la inversión”.
Para Santiago Matta, la solución a la escasez de agua y el calentamiento global, no es pasar la administración de estos temas al Estado, sino hacer embalses y exploraciones de agua subterránea. “No hay necesidad de hacer bulla, queremos que se solucionen los problemas del agua con obras de infraestructura y hacerlo lo más eficiente posible”, expresa el dirigente.
¿PEQUEÑOS AGRICULTORES?
Otro tema dice relación con la supuesta preferencia que tendría Sebastian Piñera, en su calidad de gran empresario, por los grandes productores, en desmedro de los pequeños agricultores.
Fernando Santa Cruz desmiente esas versiones y asegura que uno de los ejes en el agro del nuevo gobierno será apoyar a la pequeña agricultura. Boris Luksic agrega que los grandes empresarios “se defienden solos, no así los pequeños y medianos, que sí necesitan ayuda”. Piñera prometió en su campaña ayuda a la agricultura familiar campesina y Luksic cree que lo cumplirá, por tanto, los presagios de no ayuda los calificó de “falacias”.
Santiago Matta argumentó frente a este tema que durante los gobiernos de la Concertación, especialmente en el mandato de Ricardo Lagos, se privilegiaron a los grandes y pequeños empresarios, dejando “abandonada a la clase media”. Por lo que espera que las pequeñas y medianas empresas sean las más apoyadas por el nuevo gobierno.
Mundaca no opina igual que los anteriores entrevistados y señala que “me parece que las políticas agrícolas de Piñera acentuarán la degradación de los recursos naturales sobre la base de un productivismo que privilegiara a los sectores exportadores en detrimento de los pequeños agricultores”.
Habrá que esperar marzo para ver quién tiene la razón y qué políticas agrícolas comenzará a implementar el nuevo gobierno.






